Campesino explotado

Explotado es el campesino que recibe una parcela para cultivar, pagando su arriendo con la mitad de la cosecha obtenida. La gran mayoría de las parcelas arrendadas son minifundios, porque los terratenientes han efectuado sus arrendamientos aportando pequeñas parcelas y de bajo rendimiento.

Es otra forma de explotación al campesinado, ya que el terrateniente recibe la mitad de la cosecha, en igual forma que el que ha trabajado muchas veces con toda su familia, ha puesto jornales y semillas, abonos, riego y hasta cerca. Muchos terratenientes han arrendado hasta eriales para que los arrendadores los bonifiquen, sin comprometerse a pagar mejoras. Muchos partidarios necesitan de pastos, agua, leña etcétera. Y con el arrendamiento o partidarismo se convierten en una especie de Yanapero, busca ingresos complementarios, trabajando como peón temporal en la misma hacienda. Además, muchos arrendatarios han sido expulsados una vez que los terrenos arrendados son mejorados.

La ley de reforma agraria, a pesar de que ha afirmado que es indispensable la eliminación de las formas anacrónicas de la tenencia de la tierra, mantiene la aparcería. Forma de tenencia de la tierra, que elimina el derecho a los aparceros para convertirse en dueños.

En los sectores fronterizos de los cantones Macará, Celica y Puyango, los pequeños propietarios independientes constituyen un numeroso sector campesino, en su mayor parte, también minifundista. “Somos campesinos libres, dicen, antes que independientes”. Este campesino es el que más ha sufrido y sufre con las sequías que han asolado a los campos en los últimos años, es el que emigró a las provincias vecinas y al Perú, a constituir un problema social con su aventura. Cuando Loja sufrido estos azotes, el Gobierno no ha hecho más que ponerle los parches de agua tibia de la oferta en la frente, dejando que el campesino soporte el hambre y la sed o siga huyendo y aventurando. En los sectores señalados vive más la pecuaria y para procurarse dinero para el mantenimiento de su pequeña industria tienen que trabajar de peones, pequeños comerciantes y contrabandistas.

Existen tres clases de peones, en lojanismo piones: ganadores, de vuelto y mingueros. Los primeros sufren la misma explotación de la peonada del país; los segundos obreros agrícolas son aquellos que brindan un jornal para que sea devuelto con otro jornal, este sistema de trabajo es empleado en todas las zonas agrícolas fronterizas con el Perú; los mingueros son aquellos que toman parte en los trabajos colectivos en las comunas organizadas; las mingas se efectúan en forma escalonada, en todas las propiedades comunales. Estas personas son las que están obligadas a emigrar a las poblaciones grandes; son la fuente del éxodo provincial.

Junto a los terrenos agrícolas explotados deficientemente por la agricultura primitiva y que sufren un intenso desgaste, hay suelos de igual condición, del que se sustenta la autoctonía; son los más desgastados aún y deteriorados por el sobrepastoreo que disminuye la población vegetal y provoca el endurecimiento del suelo. Todos los suelos de los arrimados son desgastados por la explotación simplemente extractiva.