Pensando en Loja ¿Qué modelo de ciudad y de provincia nos plantearán?

Benjamín Pinza Suárez

Hoy en día, Loja se debate en una crisis profunda de representatividad, se ha quedado sin voz, nos hemos quedado inmovilizados. Son cinco años que Loja no cuenta con una sola obra de qué hablar y nadie dice nada.  Más bien, hay malos lojanos que en lugar de defender sus derechos, son los primeros en apoyar recortes presupuestarios, tal como sucedió con una ex -asambleísta que apoyó, sin rubor alguno, el recorte al presupuesto del Festival Internacional de artes Vivas. Por estas razones es que Loja requiere de administradores con un perfil de alto nivel para poder impulsar proyectos innovadores de ciudad y provincia que sean  modelos de referencia a nivel regional y nacional, máxime cuando contamos con gente bien preparada y con profesionales de todo orden, egresados de nuestras universidades.

Actuar con visión estratégica y con criterio geopolítico es fundamental porque a Loja no hay que concebirla como una isla, sino como un ente territorial que está interrelacionada con su entorno cantonal, regional, nacional e internacional  por ser una provincia fronteriza que tiene que lograr estrechar lazos de hermandad con el norte peruano que posibilite abrir y dinamizar canales de comercialización tal como sucedía en el siglo XIX y XX, por lo que se requiere implementar políticas de buena vecindad  y políticas  integracionistas de mutuo beneficio en cuanto a planes de vialidad, de comercio, turismo, industria e intercambio de productos agrícolas y más.

En concreto, lo que se debe exigir de los aspirantes a estas dignidades seccionales, es que exhiban como su mejor carta de presentación el modelo de ciudad y de provincia que quieren impulsar mediante un Plan de Acción diseñado con visión estratégica  que tenga como propósito central convertir  a Loja en un referente de urbanismo, de inversión en la obra pública, de ordenamiento territorial, de proyectos de gran impacto social que supere asimetrías y sea un ejemplo de progreso sostenido y sustentable; Plan que no debe circunscribirse a los cuatro años que dura un mandato electoral, sino que esté estructurado a largo plazo, de manera planificada y por etapas, capaz de poder ejecutarse cronológicamente con la participación directa de la ciudadanía. En segundo lugar, es menester contar con un registro de los problemas básicos que afectan a los sectores periféricos para encararlos con eficiencia y consciencia social. En tercer lugar, superar esas mentes cuadradas de verse como enemigos los alcaldes con los prefectos y los asambleístas, en lugar de trabajar juntos en pro del desarrollo equilibrado de la ciudad y la provincia con obras y proyectos de gran envergadura y no con obras parches, coyunturales y de poca monta que solo buscan réditos electorales. Los lojanos debemos acostumbrarnos a pensar en grande, con altivez, optimismo, persistencia y coraje. 

Tanto desde el Municipio como desde la Prefectura, se debe impulsar procesos de articulación con los alcaldes de los cantones y presidentes de los GAD parroquiales que los involucre en la toma de decisiones y ser corresponsables del adelanto y progreso de sus territorios. Solamente un trabajo y una gestión conjunta, sintiendo con fuerza a su terruño, permitirán a Loja desarrollarse sostenidamente y tener voz propia, fuerte y contundente que la libere del abandono y sumisión del poder centralista.