Año de gobierno con ofertas pendientes

Antonio C. Maldonado V. 

Conforme dispone la Constitución de la República, al cumplir el año de actividades gubernamentales la Presidenta o Presidenta de la República tiene que presentar a la Asamblea Nacional el informe sobre el cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo y los objetivos que el gobierno se propone alcanzar durante el año siguiente; al efecto, el Presidente Guillermo Lasso Mendoza, en la ceremonia realizada en el Palacio Legislativo el 24 de mayo pasado, luego del discurso de la Presidenta del Parlamento cumplió con el mandato constitucional; debe puntualizarse que la Presidenta de la Función Legislativa invitó a los titulares de las funciones del Estado a trabajar conjuntamente con el Ejecutivo, algo extraño porque lo que debe mantenerse es la independencia de dichas funciones con mayor razón si se sigue hablando de la metida de mano en la justicia y en el TCE, apoyando lo que favorece a sus electores y objetando lo que lesiona sus intereses; en el informe Presidencial destacó la vacunación de casi la totalidad de ecuatorianos que salvaron la vida de más de 17 millones de habitantes, lo que todos los ecuatorianos agradecemos aunque es obligación a cargo del Ejecutivo tarea que se inició en la mediocre presidencia de Lenín Moreno Garcés, quien como se trataba de un gravísimo problema que sorprendió a la humanidad con un despliegue de publicidad gigantesco recibió dos adquisiciones de vacunas que ocasionaron una serie de problemas ya que la corrupción se enquistó en esta situación, inclusive ocasionó el enjuiciamiento del Ministro de Salud Pública por haber ordenado la inoculación de funcionarios y empleados.  

En cuanto al Plan Nacional de Desarrollo formulado y ofertado en campaña se vio obstaculizado en primer término por la pandemia y luego de eso la catastrófica guerra por la invasión de Rusia a Ucrania, dos fenómenos totalmente imprevistos que indudablemente deterioraron nuestra situación económica teniendo que enclaustrarnos en el endeudamiento de préstamos del FMI por millonarias cuotas que periódicamente se desembolsan; asimismo hay que tener presente que la inversión extranjera o nacional se produce por las empresas que calculan van a obtener réditos importantes, luego de lo cual retornan a sus países o cajas fuertes nacionales tanto el capital invertido como las utilidades; o también sucede en otros casos como la explotación minera que una vez que se llevan “la yema y la clara del huevo nos dejan el cascarón” como ya sucedió en Portovelo y Zaruma. 

En todo caso a fin de salir del embrollo en que se encuentra el país y poder salir adelante debe enfocarse la solución para cuatro palpitantes problemas: 1) la seguridad ciudadana porque si tenemos que salir a las calles “usando chaleco antibalas” como puntualizó una Asambleísta Social Cristiana y a lo mejor también debe usarse el casco de los motociclistas; 2) la atención de salud en los hospitales públicos y del IESS, acaparada por la corrupción que actualmente mantienen marginados a afiliados y jubilados; 3) educación, sin educación el país no puede progresar como todos anhelamos, simplemente por una parte el Ministerio de Educación manifiesta que faltan más de 4 millones de maestros mientras que la UNE indica que la cifra es de 7 millones, en este orden tampoco se cumple la oferta del retorno a la autonomía universitaria y 4) proveer la falta de empleo debidamente remunerado, aunque el Presidente publicita se van a crear 350 mil empleos de esa calidad para el 2022, sin especificar de qué clase.