Unidad educativa “Gran Colombia” 75 años de fructífera labor

Justo Leiva Córdova

La presencia del Dr. Luis Enrique Córdova Vivanco, (1945), como párroco de la Iglesia de San Jacinto de Alamor, significó un profundo cambio para este sector patrio, tanto en la estructura político – administrativo, como en lo educativo. Conforme iba organizando al pueblo y buscando amistades en el Congreso Nacional, para crear un nuevo cantón en la provincia de Loja, también hacía contactos en Colombia para traer una comunidad religiosa, para que se encargue de la educación cristiana de la niñez de esta ciudad. En el año 1947, se cumplen estos dos proyectos, primero la creación del cantón Puyango (23 de enero de 1947), luego la llegada de la Comunidad de religiosas Lauritas, (29 de junio de 1947).

Hermanas Lauritas

El padre Luis Enrique Córdova, conocedor de la amplia trayectoria dentro del campo educativo de la Congregación Misionera de María Inmaculada y de Santa Catalina, fundada por la Madre María Laura de Jesús Montoya, en la República de Colombia, hizo los convenios legales para que las religiosas vengan a Alamor. Al convertirse en Santa de la Iglesia Católica, María Laura de Jesús Montoya, los numerosos grupos de estas religiosas en diversos países, fueron conocidas, como Madres Lauritas.

El solo anuncio de la llegada de la Comunidad de Religiosas, despertó mucho entusiasmo y alegría en la población alamoreña. Se formó un comité Pro recepción, integrado por las señoras, Teresa Loaiza, como presidenta y Sra. Rosario Serrano de Frías, como vicepresidenta, integraron también el comité: Olga Cuenca Córdova, Dolores Bustamante, Amabilia Córdova, Carmen Pintado, Edelmira Serrano, Margarita vega, Angelita Ordóñez, Rosa Granda y muchas más, damitas prestantes alamoreñas. Las hermanitas religiosas haciendo múltiples sacrificios, de cabalgar a caballo, atravesar cerros, recibir intensos soles, lluvias y páramos, cumplieron su misión, estar donde las habían solicitado. Todas las familias se unieron a dar la bienvenida y colaboraron con lo que era necesario. Su llegada fue toda una fiesta; así como también su despedida llenó de tristeza.

Las Hermanas Lauritas en la ciudad de Alamor, iniciaron sus labores educativas en 1947, con 20 niñas, el primer año; la institución llevó el nombre de Liceo Gran Colombiano, en homenaje al país de donde procedían las Hermanas Religiosas.

Las primeras hermanas que llegaron a esta ciudad fueron Isaura Raigozo, Cleotilde Roca, Dolores Ortíz, Celia Ospina, Celmira Geiraldo y Libia Medina, todas colombianas. Ellas celebraron un contrato con el Gobierno ecuatoriano, hasta mayo de 1969. El proceso de la enseñanza aprendizaje se inició en el Convento Parroquial de Alamor, aunque disponía de amplios espacios, pero su construcción no era adecuada pedagógicamente, ahora tenemos en ese lugar el moderno  “Plaza Hotel”.

Alamor seguía creciendo, su población se incrementaba, aunque se dijo que era una institución para la educación de niñas, inicialmente ingresaron también niños, como: Víctor Bernardo Ocho Dávila, que se convirtió en sacerdote; Lucas Calderón, también ejerció el sacerdocio, durante un tiempo; Walter Frías, José Gómez Álvarez, Dositeo Jaramillo, Germán Espinoza, y otros, fueron alumnos, pero no terminaron la primaria en esa escuela.

En 1969, el Ministerio de Educación, dio 6 nombramientos para maestras titulares de dicha institución, 4 para religiosas, hermanas: Judhit Monteros, Blanca Hidalgo, Sara Cáceres y Yolanda Bimos, y dos para seglares, señoritas: Inés Arcos y Nelly Sarmiento; la escuela contaba ya con más de 120 estudiantes.

El fuerte sismo del 9 de diciembre de 1970, destruyó parte del Convento Parroquial y se perdieron algunos archivos del Liceo, este acontecimiento, aceleró la necesidad de construir un local propio, y fue un domingo 14 de febrero de 1971, cuando el pueblo alamoreño se congregó en un terreno que había sido donado por la Sra. Rosario Orellana de Reyes, a la Curia, junto a Minihuaico (pequeño arroyo de agua), y con mucho entusiasmo se colocó la PRIMERA PIEDRA, donde se levantaría la construcción del Liceo Gran Colombiano, ahora Unidad Educativa Fiscomisional “Gran Colombia”

Para celebrar este acontecimiento histórico se organizó un nutrido programa iniciándose con el acto Litúrgico a cargo del padre Hugo Mera.

El comité de Padres de Familia, en ese año estuvo integrado por el Sr. David Aguilar (+) en calidad de presidente; como vicepresidente el Sr. Vicente Yazbeck (+); y secretario de la Asamblea el Lic. Marcelo Reyes Orellana, ahora doctor en Jurisprudencia, y reconocido poeta de altos quilates.

Las donaciones, las mingas, las ayudas de algunas instituciones públicas y privadas, hizo posible la construcción de la casa para que vivan las hermanas Lauritas, dos pabellones para aulas, una cancha deportiva, baterías higiénicas y cerramiento, una parte con ladrillo y otra con alambre de púas. Las dificultades eran múltiples, principalmente la vía de acceso y en las noches la obscuridad, por falta de iluminación.

En las Bodas de Plata del cantón Puyango, realizadas en el año 1972, el Consejo Municipal, presidido por el Sr. Wilson Córdova, entregó un ACUERDO DE GRATITUD, a la escuela Gran Colombia, por su fructífera laborar en favor de la niñez de este sector Patrio. Debemos señalar que para esta fecha se había cambiado de denominación a esta institución educativa, ESCUELA DE NIÑAS GRAN COLOMBIA.

En 1989, la hermana Genoveva Rodríguez, Superiora Provincial de la comunidad de Madres Lauritas, informa a la ciudadanía la salida definitiva de la comunidad y, dejan la escuela y la ciudad de Alamor, en medio de la nostalgia y sollozos de la ciudadanía, que fue testigo del trabajo tesonero, sacrificado y valiente. Fueron 42 años de entrega a su verdadera misión: educar, catequizar, apoyar a las familias, a grupos de jóvenes, a visitar enfermos y desamparados, en conclusión, una vida dedicada a Cristo.

Hermanas Oblatas

El comité de padres de familia, autoridades y la comunidad de Sacerdotes Javerianos, gestionaron la venida de la comunidad de Religiosas Oblatas para continuar con la formación integral de la niñez del cantón Puyango. El 20 de marzo de 1990 el Padre Israel Castrillón, informó que se ha concretado el convenio con la Congregación de Madres Oblatas del Sagrado corazón de Jesús y de María, de la ciudad de Cuenca. Esta congregación, nació en Cuenca un 8 de abril de 1892, fundadas por el padre Julio María Matovelle, cuyo nombre y enseñanzas se conservan con veneración hasta la actualidad. El objetivo principal con el que se fundó esta comunidad religiosa fue el de atender e instruir en educación.

El día 25 de marzo de 1990, llegan a la parroquia de Alamor la madre provincial y su respectivo consejo: Marina Arias, consejera; Estela Segarra, ecónoma; Carmen Ordoñez, secretaria; junto con las hermanas: Clemencia Romero, Graciela Romero, recién profesa y la Hna. Novicia Narcisa Ramón.

La Santa Eucaristía de recibimiento a las Hermanas Oblatas, fue presidida por el padre Mario Gil, Superior Provincial de los Misioneros Javerianos y concelebrada por los sacerdotes: Eduardo Rodríguez Misionero Oblato; Israel Castrillón y Antonio Rodríguez, javerianos de Medellín, Colombia.

Luego del santo sacrificio, la hermana Carmen Ordoñez secretaria provincial, dio lectura al acta de fundación de la comunidad, documento que firman: Madre Alicia Loza, Superiora Provincial; como testigos de honor los sacerdotes antes mencionados; Sor Carmen Ordoñez, superiora de la comunidad quedó como directora encargada de la institución hasta el 31 de septiembre del mismo año. Luego se desarrolló un acto público de bienvenida a la nueva comunidad de religiosas, el Dr. Jorge Granda (+), en representación de las autoridades de Alamor, la presidenta de padres de familia, Sra. Martha de Cartuche y la profesora Elsa Torres directora encargada de la escuela Gran Colombia, toman la palabra y en sendos discursos exteriorizan los sentimientos de bienvenida.

Con mucho entusiasmo inician sus actividades las hermanas Oblatas en Alamor, y el 08 de mayo, inauguran el año escolar 1990-1991, con 200 niñas.

El 31 de septiembre de 1990, llega el nuevo personal de la comunidad: Superiora y directora, Hna. Esperanza Zalamea (poseedora de una voz maravillosa, en el canto); colaboradoras, las hermanas: Olga Briceño y Narcisa Ramón. Durante 19 años, las hermanas religiosas con el acompañamiento siempre del personal docente, administrativo, de servicio, padres de familia y autoridades de Puyango, incrementaron la infraestructura física: colocación de baldosa en las aulas, edificación del salón de actos, aula para computación, construcción de la visera sobre el graderío, encementado del patio alto de recreación, aulas para el funcionamiento de Educación Inicial y Primeros de Básica, cambio total de la cubierta en las aulas. En el aspecto pedagógico se obtiene la asignación de una partida fiscal para profesor de Cultura Física; se incrementan paralelos en los diferentes años de educación básica. El primer año de Educación Básica empieza a funcionar en el período lectivo 1992-1993, y la escuela de niñas pasa a ser mixta; En 1995, se obtiene partida presupuestaria para educación inicial, ingresa a laborar, la Lic. Rosario Carrión, con 40 niños y niñas, se divide el salón y se contrata otra profesora; en el período lectivo 2008-2009, se logra la aprobación para matricular en  octavo y noveno de educación  básica, así como también en el próximo periodo, décimo año, Ahora cuenta ya con 300 estudiantes y 19 docentes. En las tardes numerosos estudiantes acuden a la institución para practicar ajedrez, básquet, Indor, danza, etc. 

El 7 de febrero de 2012, las hermanas Oblatas de Alamor, son llamadas por la superiora de la Congregación de Cuenca, para que presten sus servicios en otros lugares del país; el pueblo alamoreño y puyanguense, expresan sus sentimientos de gratitud por la loable labor realizada y despiden a las religiosas.   

Hermanas Doroteas

La Congregación Hermanas Doroteas, hijas de los Sagrados Corazones, de origen italiano; llegaron a la ciudad de Alamor, el 4 de marzo de 2012. El Instituto de las Hermanas Maestras de Santa Dorotea, Hijas de los Sagrados Corazones nació en 1836 en Vicenza, Italia. San Giovanni Antonio Farina decide crear la Congregación de Hermanas Maestras de Santa Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones que reúna a maestras con una vocación especial con mística de entrega y servicio. La Congregación se oficializó en enero de 1837.

Su presencia despertó mucho interés. Durante sus 12 años de permanencia en este cantón, ha sido de mucho adelanto, la compañía que construía la carretera Alamor, Arenillas, (Cuerpo de Ingenieros), dio materiales para la construcción y pudieron levantar dos bloques de aulas, laboratorios y aula virtual, donada por Profuturo, programa de educación digital impulsada por Fundación Telefónica y Fundación “La Caixa” de España. Cuando llegaron las hermanas Doroteas la escuela tenía 320 estudiantes, ahora cuenta con 520, tiene 35 docentes, 15 varones y 20 mujeres La ex directora Mgs. Sor Dorinda León, quería lograr la creación de un Instituto de Educación Superior, trabajo que se vio truncado por no tener escrituras propias del terreno y con ayuda del Dr. Antonio Córdova, Municipio de Puyango, Universidad Técnica Particular de Loja, Ing. Hilda Leiva, en calidad de presidenta del comité central de padres de familia, lograron que la Subsecretaría de Tierras, legalice el terreno y fue adjudicado a la Diócesis de Loja, en el año 2013, el 14 de mayo del mismo año, las escrituras fueron asentadas en el Registro de la Propiedad de Alamor, con una extensión de 12.017,56 m2 y un avalúo a la fecha de 1098.117,39 dólares.

El 30 de julio, Sor Dorinda León, se despidió de la familia de la Gran Colombia y de Puyango, fue traslada a otro lugar a continuar con su noble labor. Al frente de esta Institución quedó Sor Marcela Guamán N.

Esta Institución Educativa ha dado más de 70 promociones de educación Primaria y en el periodo 2019 – 2020, salió la primera promoción de Bachilleres.  

Todas las Congregaciones de religiosas que han dirigido esta noble Institución, tienen una amplia experiencia en procesos educativos y con grandes y buenos proyectos que transforman el quehacer diario en la enseñanza – aprendizaje.

El himno de la escuela Gran Colombia, fue escrito por el Dr. Marcelo Augusto Reyes Orellana, en la época de las Hermanas Oblatas, posteriormente adaptado a la UEF. Gran Colombia, por el mismo autor; y la música por la Dra. Carlota Ortega. Se cantó por primera vez en las instalaciones de esta institución, el 16 de febrero de 2017.

El 5 de agosto se iniciaron las festividades de conmemoración de los 75 Años, con el pregón de las fiestas y continúan con actividades de carácter social, cultural, educativo, deportivo y culminan el 13 del mismo mes con el Reencuentro de las Ex – Alumnas y con la sesión solemne.