Esteban Sarmiento Jaramillo
El Secretario General de la Naciones Unidas, BAN Ki-moon, en el prólogo de la presentación de uno de los textos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, decía que, la Declaración sigue siendo igual de pertinente que en 1948, cuando fue proclamada y aprobada por la Asamblea General de la ONU, además que, la extraordinaria visión y determinación de sus autores fue plasmada en un documento en el que por primera vez se expresaron claramente los derechos y las libertades a los que todo ser humano podemos aspirar de manera inalienable y en condiciones de igualdad.
En el preámbulo mismo de la Declaración se expresa que, la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana; además, que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias.
En el artículo 3 de la Declaración textualmente se manifiesta que, “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.”, por ello en esta ocasión me enfocaré en el desarrollo del derecho humano a la libertad, por ser la expresión más clara del respeto al ser humano en su condición de persona jurídica ante los tribunales de justicias de todas las naciones, claro, luego de la sumisión al derecho a la vida.
El derecho humano a la libertad, es una piedra angular de los derechos fundamentales que garantiza a todas las personas autonomía para tomar decisiones y actuar de acuerdo con su voluntad, siempre que no interfieran con los derechos y libertades de los demás. Es un derecho esencial para el desarrollo y la dignidad de cada individuo, y su importancia radica en varios aspectos: Es esencial para que una persona se desarrolle plenamente y exprese su individualidad y valores personales, permite que las personas elijamos nuestro propio camino y tomemos decisiones sobre la vida, siempre y cuando no afectemos negativamente a otros; la libertad individual es esencial para proteger a las personas de abusos y actos arbitrarios por parte del Estado u otros individuos, además que nos permite participar activamente en la sociedad, expresar nuestras opiniones, participar en actividades políticas y contribuir al desarrollo de la comunidad.
El reconocimiento y la protección del derecho a la libertad ayuda a prevenir el abuso de poder por parte de las autoridades y otras instituciones, esto fomenta al logro de un sistema de gobierno más democrático y transparente, como el que queremos que sea el Ecuador siempre.
Cuando alguien es restringido ilegalmente de su libertad, caso que por azar de la vida y fallas en el sistema de Justica tuve que conocer y experimentar, se viola un derecho fundamental, lo que acarrea graves consecuencias para nuestro bienestar y la capacidad para vivir una vida plena y significativa. Es importante que los Estados y la sociedad en su conjunto, protejan y respeten este derecho esencial en todo momento.
Luchemos juntos todos los días de nuestra vida, como hermanos y compañeros de existencia, para que, a ningún ser humano nunca jamás, se le prive de manera ilegal, el derecho humano a la libertad.
