
Este lunes 14 de agosto de 2023, en el Municipio de Loja, se desarrolló, a puerta cerrada, la sesión extraordinaria de Cabildo en donde trataron un único punto: aprobación del presupuesto 2023; tras la votación, los ediles no dieron pasó, por lo que entraría por el Ministerio de la Ley.
Situación
La sesión, que fue retomada ayer, se debió efectuar el jueves pasado, pero debido al estado de excepción la suspendieron. Al inició de la actividad, el alcalde de Loja, Franco Quezada Montesinos, emitió una resolución basándose en el artículo 5 del decreto de estado de excepción, en donde indicó que estas reuniones serán de carácter reservadas, los concejales solicitaron que sea trasmitida al público por los medios de comunicación del Municipio, pero el pedido fue negado.
El concejal Lenin Cuenca Mendieta, en entrevista con Diario Crónica, señaló que habían hecho algunas observaciones en el tema del presupuesto municipal del ejercicio económico 2023, para que el Ejecutivo (alcalde) pueda incluirlas en el segundo debate; sin embargo, no fueron acogidas.
Hubo 4 votos a favor, 4 en contra, 2 en blanco y un concejal ausente, este último se retiró por no estar de acuerdo con que negativa de retransmitir la sesión al público. “Se necesitaba mayoría para aprobar el presupuesto, ahora se entiende que seguirá el curso normal y entrará en vigencia por el Ministerio de la Ley”, dijo el edil.
El concejal afirmó que analizaban el presupuesto 2023. Dentro de la proforma de estimación de ingresos y gastos estaba sobre los USD 116 millones, sin embargo, un gran porcentaje de recursos ya fue ejecutado por la administración anterior. “Conocemos que los recursos para inversión y obra pública en lo que resta del año está sobre los USD 3 millones 600 mil y, de esta cifra, el 30% les corresponde a las parroquias rurales, que es de USD 1 millón 100 mil, aproximadamente”, puntualizó.
En su caso votó en contra de la aprobación del presupuesto porque no está de acuerdo en que con estos recursos se programen obras planificadas en 2021 y 2022, proyectos que estaban pendientes y debían considerarse como arrastre. “Además, con estos recursos se tenía que considerar una nueva planificación de obras con las juntas parroquiales, así sea uno por parroquia para que hacerlo equitativo, pero no se consideró”, acotó.
Por su parte, el concejal Santiago Erráez Veintimilla dijo a este medio de comunicación que el alcalde necesitaba la mitad más uno, es decir 7 votos, para aprobar el presupuesto; ahora se entiende que lo ingresará por el Ministerio de la Ley bajo su responsabilidad.
“La cuestión es que de todo lo ofrecido por la nueva autoridad no ha colocado casi nada en el presupuesto para ser ejecutado, y se centrará en obras pendientes desde cuando el exalcalde Jorge Bailón Abad estaba en el cargo y no se realizaron”, refirió. (I)
