César Augusto Correa
Frente al Festival Internacional de las Artes Vivas de Loja (FIAVL) existen dos proyectos que se han puesto en práctica y que seguirán en debate en el futuro, sobre los cuales la provincia deberá pronunciarse el próximo 15 de octubre.
El proyecto original que estuvo vigente hasta 2017 tenía como objetivo concentrar en Loja una vez al año a un numeroso conjunto de artistas de prestigio mundial, para atraer el turismo nacional e internacional hacia Loja, provincia que carece de posibilidades de tener desarrollo industrial. Para iniciar bien este proyecto se hizo una cuantiosa inversión en la construcción del Teatro Manuel Benjamín Carrión, con capacidad para mil espectadores.
El otro proyecto, aplicado desde 2018, ha sido el de reducir la cantidad y calidad de los actos a cargo de compañías artísticas extranjeras, recortar el personal del ministerio de Cultura, abandonar el mantenimiento del Teatro, para ahorrarle algo más de USD 2 millones anuales al gobierno.
Estas dos “filosofías” se disputan el poder en el presente proceso electoral. De un lado está la candidata presidencial que se ha comprometido a devolverle al FIAVL su nivel inicial y luego intervenir para darle una connotación mundial y por el otro lado tenemos la decisión de evitar la inversión estatal en artes y áreas similares, y quiere que el turismo avance solamente al ritmo que lo pueda hacer la empresa privada.
Los operadores turísticos han sufrido en carne propia las inclemencias de la reducción bárbara de las asignaciones presupuestarias por parte del ministerio de Cultura para la organización y realización de los eventos en los últimos 5 años y que lamentablemente se repite en el presente año, por lo que nuevamente tendremos en noviembre un FIAVL sin mayor trascendencia. Son los operadores turísticos los llamados a explicar detalladamente las funestas consecuencias de las políticas públicas que han perjudicado a Loja y sus aspiraciones de desarrollo.
Los lojanos no tenemos otra opción mejor para pronunciarnos sobre el tema que las urnas. El gobierno nacional debe oír y escuchar nuestra potente voz de reclamo de los fondos necesarios para cambiar positivamente las dimensiones de nuestro FIAVL. No se requiere mayor cosa, unos USD 4 millones, para emplear tanto en la preparación como en la ejecución, para contratar artistas que realmente atraigan la atención mundial hacia Loja.
En lo referente a preparación hay que pensar en metas a largo plazo. Contratar profesores de música y teatro para que laboren en todas las cabeceras cantonales, en las que se vienen desperdiciando deplorablemente los talentos. Debe planificarse también la construcción de teatros en los cantones, para que allá se tenga la posibilidad de presentar programas de la más alta calidad, tanto vinculados con el FIAVL, como con el apoyo permanente al turismo
Nuestro FIAVL y nuestro turismo requieren de buenas carreteras, del mantenimiento de las que tenemos y el asfaltado de nuevas, lo que debe inducirnos a sancionar a los que se han negado a atendernos en este campo. Alto al masoquismo, no premiemos a los que nos están condenando a vivir a pan y agua.
