
A pesar de estar en el siglo XXI, la violencia contra la mujer sigue latente en el día a día; dentro de las instituciones públicas se manifiesta en el uso de diminutivos, aunque la mayoría lo toma como una muestra de cariño. Hacen un llamado a tomar conciencia.
Circunstancias
Nelson David Ortega Sisa, tecnólogo en emergencias médicas y formador del curso contra la violencia a la mujer a través de la Corporación Alemana GIZ, indicó que hay muchos casos de este tipo de acciones que aparecen de manera sutil; el hecho de dar una palabra inadecuada a una mujer por medio de diminutivos es agresión, pero eso no se denuncia. También, realizar tocaditas, manoseos o decir “mijita, mamacita…”: eso es violencia, pero algunas personas lo toman como una palabra común.
Agregó que, a escala nacional, 30 de cada 100 mujeres sufre violencia, eso afecta a un 70.6% de productividad a nivel de las empresas. “Como Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), por medio de convenios internacionales y esta vez con la GIZ, queremos disminuir esa prevalencia”, dijo.
Acotó que, a veces el quedarse callados o ser cómplices afecta totalmente al valor de ser mujer.
Acción
A decir de Nelson David Ortega, lo primero que se debe hacer es concienciar en que nadie tiene derecho de denigrar a otro, todos somos iguales y tenemos las mismas oportunidades; iniciar a hacer conciencia como persona, familia y luego como funcionario público.
“Hay que recordar que somos humanos y venimos de una mujer, por ello, debemos respetar”, puntualizó.
Afirmó que, como galenos, al momento que realizan la valoración médica, en cualquier procedimiento, si nota que hay violencia, de inmediato toman las acciones respectivas con la Policía Nacional y Fiscalía. (I)
Dato
En las entidades del IESS, a escala nacional, han existido casos de violencia, pero no pasaron a mayores.
En el IESS Loja no hay casos de violencia.
Formaron a 15 personas para que realicen capacitaciones sobre cómo evitar la violencia contra la mujer.
