Algunas reflexiones sobre la Navidad

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La Navidad actual ha sufrido deformaciones de la Navidad histórica. Hoy es más fiesta que reflexión sobre la presencia de Dios-hombre por medio de la figura de Jesús. Para volver a las raíces religiosas, les presentamos algunos comentarios en relación a la Navidad:

San Lucas 2:1-7: 4 Entonces subió José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David, 5 para ser empadronado con María, su mujer, desposada con él, la que estaba encinta. 6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días en que ella había de dar a luz. 7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”

 www.fratefrancesco.org: “La devoción de San Francisco por la fiesta de la Natividad de Cristo le venía, pues, ya desde los comienzos de su conversión, y era tan grande que solía decir: «Si pudiera hablar con el emperador Federico II, le pediría, por respeto al Hijo de Dios, reclinado por su Madre en un pesebre, entre la mula y el buey, que se obligaran esa noche a dar abundante pienso a nuestros hermanos bueyes y asnos. Por último, rogaría que todos los pobres fuesen saciados por los ricos esa noche».

Enrique Dussel: filósofo argentino-mexicano: “Lo que se llama Navidad es una festividad de las culturas del Mediterráneo y de otros pueblos en la que se celebraba al 21 de diciembre, el día más corto del año, porque desde ese día el sol habría de ir “creciendo”. Era el solis natale. Desde el tercer siglo dC, el cristianismo adoptó esa fiesta, que no era ni judía ni cristiana, y celebró el nacimiento de Joshua de Nazareth. Las circunstancias de ese nacimiento pasan frecuentemente desapercibidas, fetichizadas bajo sentidos completamente superficiales.”

Leonardo Boff: Teólogo brasileño: “Dios entró en el mundo, en la noche oscura, sin que lo supiese nadie. No hay pompa ni gloria, que imaginaríamos adecuadas a un niño que es Dios. Prefirió nacer fuera de la ciudad, entre animales. No salió en la crónica de la época, ni en Jerusalén, mucho menos en Roma. Sin embargo, ahí está Aquel que el universo estaba gestando dentro de sí hace miles de millones de años, aquella “luz verdadera que ilumina a cada persona que viene a este mundo” (Jn 1,10). 

José Luis Cortez Salinas: Sacerdote español: “Vamos corriendo pa Belén, mocicus, que paice que esta noche va a ser buena. Fueron corriendo y encontraron a María, José y el crío en el establo.

La fiesta que se formó allí estuvo francamente bien, porque la gente sencilla sabe compartir.

Y luego, ya de madrugada, se volvieron a sus rebaños llenos de alegría.

(Desde entonces quien quiera encontrar a Dios deben preguntar a los pobres: ellos saben el camino).”

Frei Betto, Teòlogo brasileño: “Tal vez sea en Navidad cuando se notan más nuestras carencias. Damos regalos sin darnos, recibimos sin acoger, saludamos sin perdonar, abrazamos sin afecto, damos a la mercancía un valor que no siempre reconocemos en las personas. En lo profundo de nosotros mismos estamos inclinados a la simplicidad del pesebre, el malestar procede del hecho de que nos sentimos más cercanos a los salones de Herodes. ¿De qué vale la Navidad si no tenemos el valor de regalarnos la decisión de nacer de nuevo?

ABRAZOS NAVIDEÑOS