Obreros lojanos estuvieron en la exploración petrolera por los años 1968

Por Luis Carrión Mora

Eran aquellos años de 1968 y 1969 por el cordón fronterizo sector occidental, en el cielo no asomaban las nubes, y no aparecían las lluvias, no había alimentos, el agricultor lo que sembró lo perdió todo, los ganaderos perdieron miles de animales y ganado, lo poco que les quedaba trataban de salvarlo, lo llevaban a las partes altas del cantón Celica, Puyango y El Oro.

Los habitantes de esos sectores abandonaron sus casas desplazándose a la costa, al oriente y a diferentes partes de nuestro país. Hubo una deserción de alumnos en un 50 %. Algunas madres salían con sus hijos a las cabeceras parroquiales o a las cantonales, especialmente los domingos, esperando una dádiva para mejorar su situación. En este estado de cosas muchos padres jóvenes de 25 años de edad de Celica, Pózul, Pindal, parroquia 12 de diciembre, desesperados vendían lo poco que les quedaba.  El joven Justo Rafael Jumbo Díaz, joven soñado y emprendedor desde pequeño recibió una llamada de su amigo Enrique Sarango para que se traslade a la capital, quién le manifestó que había una oportunidad de trabajo en la Amazonía del Ecuador. Se corrió la voz en el cantón Celica y sus parroquias y un grupo de cinco personas, Justo Rafael Jumbo, Galo Obaco, Segundo Díaz, Kléber Antonio Jumbo, y Luis, Hernando Jumbo, tomaron la decisión de viajar a Quito y posteriormente al oriente ecuatoriano dejando a la familia.

Justo Jumbo Díaz, con sus compañeros de trabajo en Nuevo Rocafuerte, parroquia del Cantón Aguarico, de la Provincia de Orellana. Fuente. CJ.

Se trasladaron a la capital con pocos recursos, el amigo Sarango los esperaba, un breve desayunó y luego a las oficinas de la compañía extranjera. Arribaron y de inmediato recibieron el chequeo médico, todos aprobaron y les aplicaron una vacuna contra enfermedades tropicales, firmaron los contratos, los seguros de vida y emprendieron a preparar el equipaje. Abordaron un helicóptero rumbo al puerto El Carmen, Putumayo, era el campo base para desplazarse a los diferentes frentes de trabajo en la selva amazónica.  

La Compañía Americana, Sede, Houston Texas, USA de denominación WESTERN GEOPHISYCAL COMPANY, Compañía petrolera fundada en 1933, realizaba actividades de explotación del Petróleo en tierra y en todos los océanos del orbe. Necesitaba obreros, tenía contratos en todo el mundo. 

Barco de la compañía petrolera. Fuente: Western Pacific, website.

El primer grupo, la mayoría Lojanos abordaron el helicóptero y se internaron en la selva, había un helipuerto sobre troncos de madera y allí aterrizaba, llevaba alimentos, medicina, e inmensas carpas que las sujetaban en árboles corpulentos para protegerlos durante las lluvias y las tormentas en las noches. Cada obrero arreglaba su carpa así mismo estancando cabos en los árboles. El sistema de trabajo era el siguiente, primero hacha y machete, abriendo la trocha, luego iba el topógrafo, posterior el equipo de taladro haciendo la perforación y finalmente el sismógrafo, encargado de recoger los resultados en una cinta magnética y con los códigos respectivos enviarlos a Houston y en los laboratorios informaban si el pozo es positivo o negativo. Posteriormente habían ingresado a la Compañía cientos de compatriotas ya que había diferentes frentes de trabajo.

Cuando terminaban ese tramo seguían a otro. Después de tres meses le daban quince días de vacaciones, iban a la oficina matriz, recibían su chequesito listo para visitar a su familia. Ellos ganaban en dólares. Se reintegraron, llevando más amigos y familiares, tenían preferencia los obreros lojanos por el desempeño. Cuando no había helicóptero tenían que hacerlo en canoa desde Tena por el río Coca, hasta el puerto Francisco de Orellana, luego el río Napo, aguas arriba hasta llegar a Nuevo Rocafuerte, posteriormente al Puerto El Carmen en el Río Putumayo.

En este ir y venir se encontraban con tribus Aucas, uno de los nuestros le alzó la mano a poca distancia e inmediatamente el aborigen se dirigió donde él, pero nuestro compatriota ni corto ni perezoso se sacó las botas del trabajo y le obsequió.

Equipos de medición de pozos de petróleo. Fuente: Western Pacific, website.

Por el año 1970, en el puerto de Nuevo Rocafuerte y en el Puerto El Carmen, se fundaron sindicatos con el fin de exigir y exigir un mejor trato y exigir ciertos haberes, algunos empleados decidieron organizarse y formar un sindicato. De inmediato corrió el rumor al mananger, “Mr. Wilson Silver” quién los reunió a los trabajadores, trazando una raya de este a oeste y les dijo: “Quienes apoyan a la empresa ente lado y quienes no están clon a compañía arreglen su equipaje para llevarlos a Quito y mañana recibirán sus liquidaciones”.

Lamentablemente, para atravesar el Rio Putumayo utilizaban la chalupa, una especie de canoa que, por exceso de pasajeros, se hundió y en ese naufragio se ahogaron dos obreros; Galo Obaco de Loja y Paulo Patiño de Paute.

En 1972, después de 4 años se terminó el contrato de la compañía y fueron liquidados en dólares, por cuanto mensualmente recibían su salario.

De aquí viene otra historia, cuatro de ellos, dos habían aprendido el idioma inglés, y de nuevo los incorporaron a las filas de la empresa por dos años, se fueron a una exploración en el Golfo de Maracaibo y el Caribe, mejoraron su idioma y se trasladaron a la desembocadura del Río Amazonas, en puerto Belén y finalmente a la Patagonia, Argentina. Terminado todo lo contratado en América del Sur, les propusieron ir al Medio Oriente a Kuwait e Irak, tres tomaron la decisión y armaron viaje, les compraron los tickes de avión rumbo al Medio Oriente, pasaron algún tiempo y dos de ellos ya dominaban el idioma, los incorporaron a otra área, Justo Rafael se destacó sobre el transporte marítimo del petróleo que le permitió conocer muchos puertos del mundo y se jubiló después de 25 años. Actualmente radica en su hacienda en El Carmén Manabí junto a su familia. Esta breve historia del Lojano que muchos de ellos dejaron su terruño” como dijo el presidente Roldós “partieron con la alforja al hombro” pero, con la férrea decisión y el coraje frente ante la adversidad les dio muchos triunfos. Seguiremos escribiendo historias de Lojanos que se radicaron en el Noroccidente de Pichincha dejando ejemplo de trabajo y superación.

https://media.seg.org/documents/WesternProfile/1986-Q4_WesternProfile.pdf