Benjamín Pinza Suárez
Loja ha fecundado seres de elevado pensamiento, de sensibilidad exquisita; seres nacidos para la creatividad, para apostar por los grandes sueños, acicateados de un recio carácter para encarar con firmeza las vicisitudes de la vida y llenos de esos buenos bríos para darle a sus anhelos: aterrizaje, realización y aire fresco. Tal como ocurrió con Pablo Palacio, Manuel Agustín Aguirre, Benjamín Carrión, Ángel F, Rojas, Alejandro Carrión y más personajes en el ámbito literario; también se vieron dispuestos a salir de Loja buenos músicos que encontraron cabida en otros lares y con resultados altamente halagadores.
Este es el caso de René Salvador Paladines Galarza, que, siendo aún muy joven, escogió el camino del desarraigo de su amada Loja para ir a la capital de la república en busca de hacer realidad su arte musical, seguro de su vocación, de su amor por el canto, la música, el ritmo alegre y contagioso, a más de su temple, autodisciplina, persistencia, vocación y confianza en sí mismo. No es fácil el desarraigo, pero cuando pesa más el ímpetu de los sueños irredentos por alcanzar el pináculo de un ideal, se triunfa.
Son 35 años que René Paladines partió de su ciudad natal para radicarse en Quito con el propósito de entregarse con optimismo y entusiasmo a construir su anhelado sueño, sueño que lo consiguió con constancia y denuedo, habiéndose iniciado primero como percusionista de la Orquesta Sinfónica del Consejo Provincial, luego integrándose al Coro Pichincha para, después formar la Rondalla del Consejo Provincial de Pichincha y de ahí pasar a ser parte esencial de las Orquestas: Los Fabulosos, Los Dukes y Los Hermanos Baca. Ya con toda esa vasta experiencia es que se lanza a plasmar su empeño ideal, como lo es crear K-tleya Banda, nombre sugestivo, bien puesto y con buen gusto; pues, su nombre se deriva del apelativo de una hermosa orquídea endémica, originaria del cantón Espíndola. De manera que, este nombre con que René bautiza a su Banda también tiene, al igual que la mayoría de sus integrantes: raíces, color y sabor de profunda lojanidad. K-tleya vio por primera vez la luz en Quito, un 28 de enero de 2021, tiene- hasta el momento- 23 años de un accionar musical permanente y exitoso, gracias al liderazgo de René, a su inclinación por la música tropical y al invaluable apoyo e incentivo de su señor padre a quien lo recuerdo con inmenso cariño e infinita gratitud.
K-tleya ha dado por varias ocasiones la vuelta al Ecuador y ha tenido el privilegio de hacer giras por Bolivia, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos, llevando siempre muy en alto y con orgullo el nombre de Loja. K-tleya está conformada por: 4 cantantes, un bajista, un pianista, tres percusionistas, un guitarrista, un saxofonista, un trompetista y un trombonista, siendo sus integrantes, en su mayor parte, lojanos. En la actualidad se han integrado a la Banda dos de sus hijos que gozan de un gran talento musical. Esta Banda hace show en vivo, vía online, presentaciones vía streaming para el público nacional e internacional. Su pedagogía musical con estrategias variadas e interpretando muchos ritmos y haciendo shows con géneros diferentes, es lo que la ha mantenido vigente y bien acunada en el gusto del público ecuatoriano. K-tleya es una de las pocas orquestas del país que toca música propia. Han grabado cerca de treinta temas inéditos. Uno de sus temas estrella es el “Bailemos” con un ritmo vibrante y sabroso.
René es un músico inquieto, creativo, exigente, impetuoso, emprendedor, visionario, amante del rock y del pop, con sus 54 años de vida ha emprendido el desafío de crear Retrobáis para activar la balada, el bolero y temas del recuerdo. René Paladines, a no dudarlo, es el segundo Medardo Luzuriaga lojano que ha logrado hacer bailar al Ecuador entero con su música tropical y lo que es más, poder vivir de la música, cosa que pocos lo pueden lograr. Ahí está su gran mérito.
