Limitaciones mentales…

Al referirnos a la música ecuatoriana, automáticamente pensamos en géneros como el pasillo o danzas folclóricas. No obstante, la diversidad musical de Ecuador abarca mucho más, incluyendo géneros como: pasillo, sanjuanito, bombas, marimba, yaraví, albazo, tonada, guaracha y cumbia andina ecuatoriana, entre otros. Asimismo, es crucial reconocer las contribuciones en rock, pop ecuatoriano, géneros urbanos, música electrónica y ritmos tropicales por músicos ecuatorianos. Esta rica mezcla de géneros abre nuevas perspectivas para revalorizar los ritmos tradicionales, atrayendo a nuevas audiencias con sonidos que reflejan nuestra historia.

Surge así el folk contemporáneo, que fusiona el folclore nacional con elementos modernos para hacer las propuestas más atractivas a las nuevas generaciones, evitando que la música tradicional desaparezca. El desafío para los artistas radica en crear fusiones de calidad, con líricas significativas y una estética sobresaliente que pueda proyectarse en mercados globales.

Sin embargo, el reto no solo está en la creación artística, sino en persistir ante un público que podría ser reacio a lo desconocido, optando por lo familiar en conciertos y eventos de entretenimiento. La invitación es para creadores y público en general a abrirse a explorar nuevos sonidos, mensajes, fusiones y culturas. Solo así se fomentará el ciclo productivo desde la creación hasta la comercialización, permitiendo que Ecuador se posicione como exportador de talentos, al igual que lo han logrado Colombia, Argentina y México.

No debemos temer a la nueva música ecuatoriana, sino a nuestras propias limitaciones mentales.