Balanzas de la vida

José Antonio Mora

En una época no muy distante, en el corazón de un mundo acelerado, vivía un joven cuyo sueño más ferviente era alcanzar el pináculo del éxito profesional. Este noble deseo, sin embargo, le costó el tesoro de su infancia: el tiempo para juegos sin fin, la oportunidad de tejer lazos inquebrantables de amistad, y la dulzura de los primeros amores. Su juventud se diluyó en un mar de libros y esfuerzos por sobresalir académicamente, sacrificio que le granjeó aplausos y reconocimientos universitarios, aquellas condecoraciones que solo se logran a costa de renunciar a cualquier atisbo de ocio o descanso.

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Limitaciones mentales…

Al referirnos a la música ecuatoriana, automáticamente pensamos en géneros como el pasillo o danzas folclóricas. No obstante, la diversidad musical de Ecuador abarca mucho más, incluyendo géneros como: pasillo, sanjuanito, bombas, marimba, yaraví, albazo, tonada, guaracha y cumbia andina ecuatoriana, entre otros. Asimismo, es crucial reconocer las contribuciones en rock, pop ecuatoriano, géneros urbanos, música electrónica y ritmos tropicales por músicos ecuatorianos. Esta rica mezcla de géneros abre nuevas perspectivas para revalorizar los ritmos tradicionales, atrayendo a nuevas audiencias con sonidos que reflejan nuestra historia.

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Se lo debemos

José Antonio Mora

En los tiempos de más profunda oscuridad, donde la desesperanza invadía nuestros corazones, nos encontrábamos encerrados no solo en nuestras casas, sino también en nuestras mentes. Fue entonces cuando la cultura, ese recurso tantas veces infravalorado, irrumpió para iluminarnos. Nos brindó imágenes, actividades lúdicas, momentos de sana dispersión; melodías que nos motivaban a seguir día a día; sinfonías que calmaban nuestras angustias; colores y pinceladas, videos y películas. Con una amalgama de creatividad, entró el arte a sanar nuestras vidas. Así, lo que asumíamos como dado o merecido se esfumó de forma indefinida, mostrando la enorme fragilidad del ser humano.

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