Feliz día, maestro ecuatoriano

Quilanga, 12 de abril 2024

El presidente Alfredo Baquerizo Moreno, un 20 de mayo de 1920 promulga el decreto de celebración del día del Maestro ecuatoriano, considerando el 13 de abril, en honor a célebres personajes que, con su aporte a la educación, se ganaron dicho título: Juan Montalvo, Pío Jaramillo Alvarado, Federico González Suárez, Luis Felipe Borja, Víctor M. Peñaherrera y el Hermano Miguel, su servicio, deja lecciones de humanismo, cultura, vocación y excelencia.

En Ecuador, según datos del Ministerio de Educación hasta febrero de 2023, hay más de doscientos cincuenta mil docentes en el sistema educativo básico y de bachillerato, distribuidos en modalidad pública, fiscomisional, privada y municipal. La Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) en su página web señala que hasta el 2020, hay 36,327 docentes en universidades y escuelas politécnicas, y 7,555 en institutos y tecnológicos, sean públicos o privados. El numero crece, por cuanto las exigencias académicas, pedagógicas y tecnológicas impulsan por nuevas formas y modelos de enseñanza sustentados en la guía, acompañamiento, liderazgo y desarrollo de habilidades para el proceso de vida.

El calor de la niñez y juventud que acuden a las aulas, junto al bullicio de los niños y adolescentes activa a los docentes que preparan clases, evalúan, desarrollan actividades de orden administrativo, de acompañamiento emocional a los niños y adolescentes, así como a las familias y últimamente un deseo profundo de especialización, profesionalización y actualización docente que, merece ser revalorizada.

La acción educativa también está en la familia, en el abrigo del hogar que con más fuerza van cada día adaptando, en medio de sus posibilidades espacios de aprendizaje y de cercanía. Los padres y madres de familia suman esfuerzos por forjar valores y ciencia, desde su experiencia de vida.

El docente con sus propios recursos, generados por su remuneración económica mensual prevé sus recursos de enseñanza, los materiales didácticos son recreados permanentemente con el apoyo de los estudiantes, las TIC, tan presentes en el aula generan procesos de educucomunicación que interactúan docente-estudiante muchas veces, en el aula y fuera de ella, de allí que, en el vocablo de los docentes, se dice que no tiene horario para su trabajo, sino que es maestro a tiempo y destiempo.

Los maestros están siempre junto a sus estudiantes generando luz desde la ciencia, los valores y la acción. La coherencia del maestro va desde el pensamiento, la acción y la vida. Sembrar, cosechar y practicar los valores son ligados a la mente y el espíritu.

Los maestros amparados en la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) reformada da paso a la actualización, a la mejora en la remuneración y revalorización docente, correspondiendo al Estado y sus gobernantes cumplir con la exigencia constitucional del presupuesto anual para la educación que bordea el 6% de PIB y de paso al ascenso, recategorización, estabilidad laboral a los maestros contratados, concursos para designación de autoridades y por sobre todo esto, viabilizar un currículo contextualizado con autonomía, libertad y responsabilidad institucional.

Reverencia especial a mis colegas docentes que diariamente enarbolan la bandera de una verdadera vocación de servicio. Detrás de los maestros actuales hay un ejército de maestros y maestras jubilados que con su testimonio y vocación sembraron la semilla del saber, en la historia patria hay maestros y maestras insignes que buscaron el bien de la patria y el bien de la sociedad desde las aulas, desde la vida y los valores.

Feliz día, maestros.