Maestro, ser mítico e importante,
ser incomprendido pero extasiado,
tu recuerdo, aunque muy distante
lo llevaré siempre aquí a mi lado.
Maestro, tus enseñanzas son letras sabias,
tus consejos lucen oportunos,
los ejemplos que a diario irradias
son el alimento para algunos.
Maestro, eres el guía espiritual
de esta degradación axiológica,
tus pupilos no son producto casual,
son tu mejor objetivación pedagógica.
Maestro, tu empeño en el ejemplo
y modestia rayan en la inocencia,
te muestras impávido cuando te contemplo
¡qué difícil es emular tu docencia!
Maestro, prototipo del hombre pensante,
en las aulas está tu victoria,
que nos desmaye tu acción incesante
a pesar de una paga irrisoria.
Maestro, tu acción será sempiterna,
los frutos serán tu estímulo,
la gloria, acéptala con disimulo,
es fugaz y nunca eterna.
Maestro, demuestra amor por tus pupilos,
acéptalos con sus errores
no creas que son títeres y que con hilos
podrán manejarlos los profesores.
