Tras la clasificación de Colombia a la final de la Copa América, se produjo un altercado entre jugadores uruguayos y aficionados colombianos. La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) anunció el 11 de julio que abrirá un expediente para investigar los hechos y responsabilidades de los involucrados.
En un comunicado en sus redes sociales, Conmebol declaró: «Ante los actos de violencia ocurridos al término del partido entre Uruguay y Colombia, la Unidad Disciplinaria ha decidido abrir un expediente para dilucidar la secuencia de hechos y las responsabilidades de los involucrados».
Después del triunfo 1-0 de Colombia sobre Uruguay, los jugadores uruguayos Darwin Núñez, Ronald Araújo y José María Giménez se enfrentaron con aficionados colombianos, quienes supuestamente actuaron de manera agresiva hacia las familias de los jugadores.
Conmebol enfatizó la importancia de mantener el respeto y la seguridad en el fútbol: «No se tolerará ninguna acción que empañe la fiesta mundial del fútbol, que pertenece a toda la familia».
El incidente se desencadenó cuando los jugadores uruguayos, encabezados por Núñez, saltaron a la grada para pelear con los hinchas colombianos tras el final del partido. El enfrentamiento comenzó en el círculo central y rápidamente se extendió a las gradas, donde volaron objetos y líquidos.

