
La deportación de migrantes irregulares en Estados Unidos continúa y, a la fecha, 182 ecuatorianos han sido devueltos a su tierra natal. En este contexto, la incertidumbre consume a familias lojanas, debido a que en cualquier momento sus parientes (hijos, hermanos o padres) pueden ser capturados. Las autoridades locales desconocen si existen lojanos detenidos.
Circunstancias
La falta de oportunidades ha llevado a decenas de lojanos a migrar hacia los Estados Unidos —de manera irregular—, pagando a los denominados “coyotes” significativas sumas de dinero superiores a los USD 10.000, en la mayoría de casos.
Cecilia Granda, quien vive en el barrio Motupe, norte de la ciudad de Loja, es hermana de un migrante ecuatoriano (Carlos Granda), quien viajó a inicios del año 2024; su estatus es irregular, aunque ya está en proceso de obtener la visa. Reside actualmente en Nueva York.
Relató que, desde el inicio de las redadas casi es detenido por dos ocasiones, afortunadamente ha podido ponerse a buen recaudo. “Cuenta mi hermano que va al trabajo junto con otros compañeros, pero lo hace con miedo, ya que, en ciertos distritos, los oficiales llegan hasta las plantaciones en busca de indocumentados, ‘es como vivir una película de terror, con la sospecha de que en cualquier momento te capturan’”, añadió.
Él decidió viajar porque desea darles una mejor calidad de vida a su familia (esposa e hijas) y se endeudó en una cooperativa con USD 15 mil. “Ahora temo que no pueda enviar recursos para pagar las letras del banco. Nosotros no contamos con el dinero suficiente, con lo poco que obtenemos subsistimos y cancelamos los servicios básicos, por ello, siempre rezamos para que la normalidad vuelva a este país del norte, y también logre legalizarse”, expuso.
Similar situación vive José Cuenca, oriundo de Espíndola, quien decidió —en julio de 2024— aventurarse hacia Estados Unidos. Su madre, Inés Jara Cuenca, contó que desde octubre está laborando en construcción en la ciudad de Nueva Jersey.
“Es preocupante y desesperante el escenario que atraviesa mi hijo y también nosotros, ya que contamos con una deuda de USD 20 mil y nuestra casa está de garantía. Necesitamos que siga allá y envíe dinero para pagar el crédito”, subrayó.
Hasta la fecha las autoridades de migración no han llegado a su sector, pero teme que en cualquier momento lo hagan, porque en sitios aledaños han capturado a decenas de migrantes.
Amplió que, a raíz de la disposición de deportaciones, la comunicación con su hijo ha disminuido y a veces no hablan casi una semana, lo cual ocasiona que el temor crezca y especule que ha sido detenido. “Como madre le doy aliento a ser fuerte y seguir adelante por el bien de su familia”, acotó.
Vivencia
Sandro Valarezo Polo, migrante ecuatoriano en los Estados Unidos por más de 30 años, explicó el ambiente que ahora viven. “La situación está muy difícil para aquellas personas que no tienen estatus migratorio regularizado y cada día se dificulta más. Hasta el momento, hemos constatado que han llegado al Ecuador 182 ciudadanos deportados, aunque estimamos que 950 están detenidos”, afirmó.
Aconsejó mantenerse callado, es decir, no poner resistencia a las detenciones, lo que ocasionaría una complicación más seria; también, evitar firmar documentos y solicitar un abogado de migración para que sus derechos no sean vulnerados. (I)
Croninúmero
Estados Unidos ha deportado, hasta la fecha, 182 ecuatorianos.
Según Sandro Valarezo Polo, en Estados Unidos habrían más de 950 compatriotas detenidos.
