Luis Antonio Quizhpe
El historiador lojano Galo Ramón Valarezo, el 30 de enero pasado entregó a Loja y al país su nuevo libro intitulado Naún Briones: luces y sobras de un bandolero social, texto vital no solo para la academia, los lectores comunes y corrientes, sino para los lojanos, en especial, que debemos conocer la realidad socioeconómica en que vivió nuestra provincia en momentos cruciales de la vida republicana de nuestro país.
Se trata pues, de un texto ensayístico y memorialístico de importancia histórica, no de ficción como es el caso de Polvo y ceniza de Eliécer Cárdenas, texto literario que en 1979 entregó al país y fue leído desde aquella época por la juventud ecuatoriana, debido a que el argumento, la trama y la historia está enfocada en torno al bandolero lojano Naún Briones que nació y vivió en la parroquia Cangonamá del cantón Paltas de la provincia de Loja.
Ahora el trabajo de Galo Ramón está enfocado a la luz de la historia, con información basada en fuente primaria para darnos fe de que Naún Briones no fue un fantasma sino un hombre real, de carne y hueso como todos los de la comuna de Cangonamá, donde se asentaron sus antepasados que vinieron del Azuay rumbo a Paita, en busca de un futuro para la familia, pero que se afincaron en estas tierras, luego de haber pasado por las minas de Portovelo.
El éxodo azuayo vino por Zaruma-Portovelo-Chaguarpamba hasta que en Cangonamá se les varó la ruta. Para probar suerte, en calidad de herreros, plateros y costureras las mujeres, se quedaron aquí los Bustos, Briones y Salcedos que era una raza mestiza-blanca, pero, sin posibilidades de eludir la pobreza. La comuna cangonameña, liderada por Eusebio Díaz, acogió a los caminantes, aunque en lo posterior tendrían dificultades por las tensiones de una familia endogámica con los nativos que temían ser desplazados.
Los antepasados de Naún llegaron a estas tierras a finales del siglo pasado, cuando el Ecuador enfrentaba una crisis en lo social-económico-político como restricciones del comercio con el Perú, la anacrónica estructura productiva de la hacienda, con relaciones de producción basadas en el arrimazgo, sistema de partidos y el coloniaje, inexistencia de un sistema vial; la gran depresión de 1930, la Primera Guerra Mundial. En este ambiente nació y creció Naún Briones, hijo ilegítimo de Horacio Bustos con Etelvina Bustos.
Entonces, en una sociedad donde el sistema de justicia es parcializado, la iglesia ha seculariza a la niñez y juventud, prima la explotación de los hacendados, se dan elecciones amañadas, con culto al caudillo, Naún se revela y a partir de 1924 empieza su actividad delictiva hasta 1934, en respuesta a las injusticias de la sociedad.
Se trata de un libro apasionante, donde cada página es un relato de la realidad lojana y nacional, sustentada en la historia, la geografía, la sociología, la política, el lugar natal; es decir, un texto con enfoque global, capaz de que los lectores, luego de disfrutar de su contenido, nos quedemos suspirando.
