Leonardo Chamba H.

Antes de adentrarme en el desarrollo del título del encabezado, para conocimiento de los lectores iniciaré este parágrafo detallando brevemente algunas nociones sobre esta disciplina.
Antecedentes históricos. Según la Organización Mundial de Turismo (OMT), antes de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) el turismo era ya una actividad ampliamente desarrollada, no solo en Europa, sino también en el continente americano. Sin embargo, no fue sino hasta después de dicho trágico evento cuando el turismo se transformó en un fenómeno masivo, que comenzó a despertar el interés de la mayoría de los países en el mundo. Es precisamente a partir de 1950 que empezó el gran desarrollo del turismo en España, que con anterioridad prácticamente no figuraba en el mapa turístico europeo. También se inició el gran desarrollo turístico de Saint Tropez en la Costa Azul (Francia). Y ya alrededor de 1970 el desarrollo del turismo se extendió a las islas griegas, la costa de Israel y al norte de África, especialmente en Marruecos y Túnez. Además, a principios de 1970, el turismo en las Américas tomó un gran impulso, en especial en Latinoamérica, donde muchos países, estimulados por los beneficios que el turismo deja en la economía de las regiones receptoras, comenzaron a fomentar fuertemente su desarrollo, contando para ello con el decidido apoyo financiero de los organismos regionales e internacionales: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM), y también por inversionistas privados (OMT, Madrid).
En la actualidad, son muy conocidos en el ámbito internacional los siguientes destinos turísticos latinoamericanos: playas de Acapulco y Cancún (México); Playa Dorada y Punta Cana (República Dominicana); Volcán Arenal y Playa Tamarindo (Costa Rica); Ciudad de Panamá (Panamá); Salto Ángel (Venezuela); ciudades de Cartagena y Medellín (Colombia); Islas Galápagos, ciudades de Quito y Cuenca (Ecuador); ciudad de Cusco y Machu Pichu (Perú); Lago Titicaca, Salar de Uyuni (Bolivia); Isla de Pascua, Puerto Montt, festival de Viña del Mar (Chile); ciudad de Buenos Aires y La Patagonia (Argentina), Cataratas de Iguazú (Paraguay), Carnaval de Río de Janeiro, ciudad de Sao Paulo (Brasil).
Concepto de turismo. “El turismo comprende las actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares distintos a su entorno habitual, por un periodo de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, por negocios y otros” (OMT, Madrid).
Importancia del turismo. La actividad turística genera ingresos monetarios para gobiernos, empresarios y comunidades receptoras en distintas partes del mundo. Según la OMT, a nivel global los ingresos por turismo significaron en el año 2016 alrededor de 1 220 millones de dólares, distribuidos mayormente entre América del Norte, Europa, el Sudeste Asiático y Oceanía. El turismo ocupa de esta forma el tercer puesto como categoría de exportación a nivel mundial, detrás de los combustibles y productos químicos, aunque por delante de los productos alimenticios. Los ingresos producidos por el turismo no solo tienen en cuenta al turismo receptor, sino que también hay que considerar al turismo interno, es decir, el realizado por residentes de un país dentro de las propias fronteras nacionales. De esta forma, el gasto de los visitantes se transforma en un incremento de los ingresos de la economía receptora, a través del consumo turístico interior y la mejor forma de cuantificar este efecto es a través de una Cuenta Satélite del Turismo. Los flujos turísticos producen una redistribución espacial de la riqueza en tanto los turistas provienen de zonas más desarrolladas y realizan su gasto en zonas de menor desarrollo. Asimismo, se produce una redistribución social cuando los visitantes proceden de sectores de ingresos medios y altos, y el gasto turístico beneficia a trabajadores de todos los sectores sociales (OMT, Madrid) (Continuará).
