Ana Buljubasich: 36 años de legado en la televisión ecuatoriana

La televisión ecuatoriana despide a una de sus figuras más queridas. Ana Buljubasich, presentadora argentino-ecuatoriana y referente indiscutible de la pantalla chica, falleció este 15 de abril de 2025 a los 66 años, tras una trayectoria de 36 años que marcó a generaciones de televidentes.

Anita, como la conocía el público, ingresó al mundo de los medios desde la radio, pero fue en la televisión donde alcanzó su consagración. Su carrera en TC Televisión inició en 1985 y, desde entonces, su rostro se convirtió en parte del día a día de los hogares ecuatorianos.

Con una versatilidad poco común, se desempeñó como productora, directora de contenidos y presentadora. A partir de 1995 condujo los programas matinales Cosas de Casa y su sucesor De Casa en Casa, consolidándose como un símbolo de la televisión familiar. Su calidez y cercanía la convirtieron en una figura entrañable para el público.

Entre sus momentos más recordados está su participación en el popular concurso de cultura general Quién sabe sabe, junto a Pancho Cabanilla, emitido entre 1985 y 1993.

Comprometida con la comunidad

Más allá del entretenimiento, Anita demostró una profunda sensibilidad social. En espacios como En la Comunidad, abordó las problemáticas del país con empatía y compromiso, generando una conexión genuina con los televidentes.

Su lealtad a TC fue inquebrantable: durante más de tres décadas rechazó propuestas de otros canales, afirmando con orgullo que “TC es mi familia”.

Más allá de las cámaras

Tras su salida de TC en 2022, continuó activa en medios con participaciones en Wuan+TV y entrevistas en pódcast, como Un Podcast con la Amix de Virginia Limongi. También incursionó como conferencista y coach motivacional, inspirando a nuevas audiencias desde otro escenario.

Su última publicación en redes, dedicada a su hija Ana Paula —quien sigue sus pasos artísticos—, mostró su faceta más íntima y maternal, reflejo de una vida dedicada tanto al trabajo como a la familia.

Su partida deja un vacío en la televisión ecuatoriana y en el corazón de miles de ecuatorianos que crecieron con su voz y su sonrisa. La familia ha pedido respeto y privacidad en este momento de duelo.