Ruta del café: conocer, aprender, degustar y disfrutar

Juan Luna

Quilanga, 13 de junio 2025

En el cantón Quilanga, el café es esfuerzo y lucha que por años llevan los agricultores. Desde el instante mismo que arribó a la provincia de Loja empezó a constituirse en parte de la identidad de sus habitantes, para hoy ser arte, cultura, ciencia y base para emprender en un modelo de turismo y agroturismo en donde se conoce, se aprende, se degusta y se disfruta.

Todo esfuerzo tiene su recompensa y aunque muchas veces las heroicas batallas que enfrentaron en sus fincas por los frecuentes incendios forestales, el vaivén de los precios del café, el abuso de los intermediarios y la maligna roya, sobre todo la del año 2008-2009, parecía poner fin una enraizada tradición, más, sin embargo, la pasión por el buen café no desmayó y desde las cenizas emergían con pasión días de esperanza y prosperidad.

Los resultados están a la vista, primera taza dorada con el proyecto y asociación “El Colmenar” en el 2007, taza dorada en el 2022, finca “Clara Luz”. Durante todos estos años el nombre del cantón Quilanga y sus parroquias San Antonio de las Aradas y Fundochamba, no han estado ausentes en la disputa por ocupar los primeros lugares en exposiciones y concursos nacionales e internacionales. El, éxito está en la familia, en su historia de amor, en el cuidado de la tierra y en saber aprovechar todas las bondades que Dios ha puesto en la naturaleza y en prodigiosa tierra.

Cuando la prensa convencional y digital concentraba su mirada en Quilanga por merecidos triunfos, propuse en uno de mis escritos la idea de emprender gestiones y acciones para que nuestro cantón sea reconocido como la capital del mejor café de altura, las condiciones se prestaban y la historia es de momentos y el tiempo y las circunstancia no vuelven.

La idea está allí, la naturaleza es benigna, los productores se esfuerzan por mejorar y emprender, hay diversidad de marcas, fincas debidamente cultivadas y un sueño en marcha de hacer de nuestro terruño un destino de turismo de café, naturaleza, aventura, de su cultura y sus valores, me animo a decirles que demos un paso más hacia adelante y forjemos una RUTA DEL CAFÉ, iniciativa que puede ser un impulso a incentivar el consumo de café de muy buena calidad y que quienes nos visiten lleven en sus vidas una experiencia única que nos permita a todos conocer, aprender, degustar y disfrutar de la bondad y el dulzor del café y sus variedades.

El grano rojo del que vivieron nuestros antepasados es un símbolo y los reconocimientos obtenidos son fortaleza para posicionar y ganar mayor visibilidad y prestigio.

Hay la idea, hay el potencial, hay una tradición e historia, hay una conectividad Inter parroquial, aunque, aunque con debilidades puede unirnos a todos. La dinámica está en valorarnos, reconocernos y recuperar lo que somos y tenemos, para que esa combinación de preparación, arte y tradición del café nos proyecte a Loja, el país y el mundo.

Seamos todos proactivos, propositivos y miremos a nuestro entorno más con prodigios que con debilidades, veámonos a nosotros mismos, el potencial que está en nuestra mente, en nuestras manos y en las entrañas de un corazón que emerge del aroma y el sabor del café.