La tercera semana del paro nacional decretado por la CONAIE y los movimientos sociales urbanos y campesinos, tiene dos resultados: por un lado, el gobierno ha mostrado que está dispuesto a llegar el crimen para romper el paro, pues muerto dos manifestantes, el uno Efraín Fuerez asesinado por disparos de los soldados y el otro muerto en un aparente y dudoso accidente. Además, hay oficialmente 12 detenidos, pero no se menciona a los desaparecidos.
Merece destacarse que el paro actual ha nacido y se mantenido por iniciativa de las bases de las comunidades, y, un papel secundario de los dirigentes. Es otra realidad diferente a los paros anteriores. De manera similar, los paros anteriores tenían su mayor fuerza en la zona centro de la sierra. Ahora, la fuerza del paro está en las zonas norte y del sur.
El gobierno, paralela a la intimidación por la represión con toda la violencia del ejército y la policía, ahora pretende distraernos con una consulta y una nueva constituyente, que pretenden por un lado distraernos y por otro eliminar los derechos culturales, políticos, sociales y económicos de la constitución del 2008.
Un llamado a toda la ciudadanía: apoyemos a los protagonistas del para que nos defienden a todos los ecuatorianos: movimiento indígena, movimiento campesino, movimiento estudiantil, movimiento barrial, movimiento de mujeres y otros grupos sociales.
Pedro Pierre, en el artículo “Ecuador: tristeza y dolor”, nos hace un llamado a todos los ecuatorianos:
“¿En qué país estamos? ¿Dónde está la opción por los pobres de la Iglesia católica? ¿Dónde está la voz profética de los pastores y la presencia solidaria del clero? Un país se desangra, pasa hambre, no tiene atención médica, se ausenta de las aulas escolares, no puede estudiar en centros superiores, no encuentra empleo al nivel de 3 sobre 4, se muere por centenar en las calles, es extorsionado por miles y secuestrado por decenas… Los grandes medios de comunicación esconden estas realidades, proclamando el brillante ‘nuevo Ecuador’ que afirma el gobierno y su corte comprada.
Todos somos cómplices y responsables de lo que está pasando en nuestro país, por eso todos tenemos algo que hacer. Al no hacer lo poco que nos corresponde aumentamos el desastre nacional actual. “Si eres neutro, ya has elegido el campo de los opresores”, decía el obispo sudafricano Desmond Tutu. ¡Cuán lejos está la voz de monseñor Leonidas Proaño o el testimonio de monseñor Oscar Romero, que el mismo papa Francisco calificó en Panamá de “modelo de obispo”!
Finalmente, Josef Estermann, en el artículo “Más allá de la modernidad occidental la filosofía andina y la nueva sociedad”:
“La Filosofía Andina plantea una sociedad más allá de la modernidad -que incluye la llamada posmodernidad- y se halla en sintonía con saberes y tecnologías de punta que hablan de la complejidad creativa, de Gaia (planeta Tierra) como organismo sensible o de los “bienes comunes” que no son propiedad de nadie, ni del Estado. No se trata de una nostalgia por lo ancestral ni de una utopía romántica, sino de un paradigma de ver al mundo de ver el mundo de otra manera. Ver el mundo de otra manera significa hoy día concebir otro mundo en que todos y todas quepan, también la “naturaleza”.
