Quilanga, 06 de noviembre 2025
Juan Luna
El cantón Quilanga, ubicado en la hermosa provincia de Loja, se viste de gala para conmemorar su trigésimo sexto aniversario de cantonización. Creado mediante decreto el 8 de noviembre de 1989 e inaugurado oficialmente el 8 de diciembre del mismo año. Tres décadas de una independencia política reflejada en el esfuerzo, coraje y decisión de sus habitantes y de quienes han dirigido la administración y gestión de la autonomía municipal y fortalecer la identidad y el progreso integral.
En sus 36 años de existencia, el cantón ha sido forjado por la dedicación de cinco alcaldes y sus respectivos cuerpos de concejales. Cada administración ha asumido el desafío con el firme propósito de impulsar el bienestar y el desarrollo de la comunidad. Sin duda, han enfrentado vicisitudes y contradicciones, han sobrellevado el vaivén de una sociedad volátil y han procurado consolidar una institución que garantice el bien común.
La identidad de Quilanga, sus parroquias y comunidades están intrínsecamente ligadas al aroma del café. Por más de 120 años, esta tradición agrícola ha echado raíces profundas en las familias que hoy llenan de cultura, arte y ciencia.
Un Dato de Honor: El café quilanguense se consolida como un producto de especialidad y de altura, gracias a su diversidad de microclimas. Este esfuerzo ha sido reconocido a nivel nacional con el prestigioso galardón a la Taza Dorada en 2007 (Organización El Colmenar) y en 2022 (Finca Clara Luz), un testimonio de la calidad excepcional de su producción y que abrieron y siguen abriendo puertas para que el mundo fije sus ojos y su apoyo en este pequeño rincón mágico.
La ganadería también ocupa un lugar esencial en la economía local, siendo una actividad a la que muchas familias dedican su tiempo y esfuerzo. La Feria Ganadera «Ambrosio Conde Peña» es el punto de encuentro y la vitrina principal para la exposición de ganado y sus derivados, mostrando la riqueza pecuaria del cantón.
El cantón Quilanga ha sido, históricamente, una tierra de migrantes internos y externos. Impulsados por la búsqueda de mejores condiciones de vida, especialmente tras las inclemencias climáticas de finales de los sesenta y principios de los setenta, los quilanguenses han llevado su espíritu emprendedor a diversos rincones. Son fundadores de la Nueva Loja en Sucumbíos y han establecido comunidades en Guayaquil, Loja, Santo Domingo y Machala.
Desde finales del siglo pasado, el anhelo de progreso los llevó más allá de las fronteras, principalmente a Londres y España. No importa la distancia, el espíritu de Quilanga reside inmutable en las venas de sus hijos, quienes siempre mantienen un profundo amor por su tierra natal, frecuentemente la visitan y su apoyo incondicional están presentes en sus familias, en sus amigos y en una rica historia forjada con humildad y sabiduría.
Actualmente, emprendedores particulares sueñan y trabajan por convertir a su cantón en un referente de turismo y agroturismo. El cantón ofrece un tesoro de belleza natural: paisajes, colinas y miradores imponentes, clima agradable, cascadas, riachuelos y una hermosa laguna que invitan a la aventura y una rica tradición cultural y religiosa que se complementa con su gastronomía y la calidez de su gente que acoge y agradece. El aroma y sabor del café envuelven la nostalgia del décimo cantón de la provincia.
La meta es clara: construir el cantón de nuestros sueños, luchando por una vida digna basada en la unidad, el trabajo y el servicio. Les invito hoy a celebrar su historia y mirar con optimismo hacia un futuro donde la calidad de su café, la riqueza de su gente y la belleza de su paisaje converjan para un desarrollo sostenible.
¡Viva Quilanga!
