La lectoescritura

Luis Antonio Quizhpe

Por razones didácticas se habla de lectura y escritura, pero el acto de escribir es uno solo: lectoescritura, porque solo se puede escribir después de haber escuchado algo; la escritura no es un arte de magia ni de inspiración, sino el producto del entendimiento de la escucha. Para escribir hay que seguir un proceso: prelectura, lectura y poslectura, en este después está la escritura, que viene a ser el producto de la comprensión literal, inferencial, crítico valorativa, es decir, la decodificación de lo leído. Pero con una dosis emocional, porque si algo se escribe será por gusto, por placer, no por exigencia.

Para que el niño desarrolle la lectoescritura requiere habilidades previas como las visoperceptivas (coordinación ojo-mano, seguimiento visual), grafomotoras (tomar el lápiz, control postural), lingüísticas (vocabulario, lenguaje oral) y fonológicas (conciencia de sonidos, sílabas). También es importante la memoria a corto plazo y las funciones ejecutivas como la atención y concentración, todo en un ambiente de paz y mucha motivación. 

¿Y cómo se desarrolla la conciencia fonológica? Hablando y escuchando, dice Chubarovsky T. (2023). Es primordial que los niños oigan cuentos, cantos, rimas, versos, retahílas, fábulas, trabalenguas, coplas, silabeos, prosa poética, acompañados de una expresión facial y corporal y con una pronunciación agradable al oído. Para ello es indispensable: la repetición de los fonemas, lectura más lenta de lo habitual y relación precisa entre el movimiento y el sonido de las palabras.

Otra capacidad vinculada a la conciencia fonológica imprescindible antes de leer y escribir es la de distinguir los diferentes términos, es decir, reconocer cuándo empieza y cuando termina una palabra dentro de una frase. O sea, la capacidad de diferenciar auditivamente los distintos fonemas vinculados a las letras. Aquí el niño debe desarrollar la capacidad de retener mentalmente la imagen de la letra y al mismo tiempo diferenciar y guardar en la memoria los distintos sonidos, acto que se denomina discriminación y memoria auditiva.

Para (ELBS) la escritura sigue un proceso: Preescritura, Redacción, Revisión y Reescritura. En la primera se incluye la planificación, la lluvia de ideas, la elaboración de esquemas o mapas conceptuales. En la Redacciónse escriben las nociones, se forman los párrafos, se define un estilo y se trata de expresar el mensaje de manera clara y sencilla. En la Revisión se corrigen errores gramaticales, ortográficos y se busca la coherencia y cohesión y, la claridad del mensaje y la estructura general del texto. Y en la Reescritura se pueden realizar cambios estructurales, ajustar el tono o la voz narrativa, y pulir la redacción para lograr un texto más sólido y efectivo.

En todo caso, no es camisa de fuerza seguir aquellas etapas. Bien puede el maestro, de acuerdo a su experiencia, basarse en otras fases como preescritura, redacción del borrador, edición y publicación. Lo importante es cultivar la lectoescritura día a día, en todas las materias e ir perfeccionándola en el aula. Solo así estaríamos cumpliendo con una real tarea educativa. Caso contrario solo aumentaríamos la población de ágrafos, es decir, de alumnos que no escriben, por ignorancia o porque carecen de voluntad.