El baúl de los recuerdos: LA PRIMERA FERIA DE MINERÍA EN ECUADOR, UN HITO EN LOJA

Efraín Borrero Espinosa

En mi juventud conocí a Agustín Paladines Paladines porque era un destacado basquetbolista que nos representó como seleccionado de Loja. Luego se ausentó del país para cursar sus estudios en la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos, donde alcanzó el título profesional y un PhD en ciencias geológicas y mineralógicas.

Por sus vastos conocimientos fue Miembro de la Academia de Ciencias de Rusia. En el Ecuador se entregó por entero a la docencia en la Facultad de Geología, Minas y Petróleo de la Universidad Central, de la que fue Decano.

Escribió cinco libros todos ellos relacionados con su profesión, entre ellos el Mapa Geológico del Ecuador, por eso conocía a cabalidad el potencial minero de la provincia de Loja. Sus opiniones eran respetables y se lo consideraba una eminencia en el campo de la minería.

A inicios de 1994 nos encontramos en Quito y conversamos sobre ese potencial minero de Loja. Su explicación me hizo saber una riqueza que la mayoría de lojanos desconocemos, cuestión de la que Agustín estaba consciente. Por esa razón insinuó la creación en Loja de la Cámara de Minería a fin de que se encargue de promover grandes realizaciones orientados al desarrollo de la minería en la provincia de Loja. Se comprometió a proporcionar los argumentos necesarios para solicitar al Ministerio de Energía y Minas la expedición del Acuerdo de creación. 

Impulsado por esa motivación tomé contacto con Jorge Jaramillo Vivanco, Vicente Saritama Correa y otras personas vinculadas a la actividad minera, a fin de participarles la opinión de Agustín Paladines, lo que evidentemente alentó el entusiasmo.

Con Vicente Saritama elaboramos el Estatuto de Constitución de la Cámara de Minería de Loja, cuyo texto fue analizado en una asamblea y remitido a consideración del Ministerio para su aprobación, lo que efectivamente ocurrió mediante Acuerdo Ministerial N° 211, de veinte y seis de julio de 1994.

Constituida la Cámara de Minería bajo la presidencia de Jorge Jaramillo, propuse la posibilidad de realizar una feria exposición de la industria minera, que al mismo tiempo contribuya a la promoción turística de Loja como fuente de desarrollo productivo. Hice ostensible el apoyo y asesoramiento de Agustín Paladines, quien conocía a cabalidad ese tipo de ferias por haber intervenido en algunas de ellas en el exterior. 

La Cámara dio luz verde para su realización y me designó Director Ejecutivo de manera honorífica. Agustín Paladines recibió con entusiasmo la noticia y sus palabras estaban cargadas de aliento, sobre todo porque tratándose de la primera feria de la industria minera en el Ecuador el evento causaría gran interés.

Visitamos a Vinicio Suárez Bermeo, Gobernador de la Provincia, para hacerle conocer la iniciativa y comprometer el respaldo necesario. También hablamos con Luis Hernán Eguiguren, Director Ejecutivo de Predesur para que aportara con los técnicos que se requiera y colaborara en las gestiones que sean del caso.

Con la certeza de ese respaldo y siguiendo al pie de la letra las instrucciones de Agustín Paladines, se remitió a Quito la comunicación suscrita por Jorge Jaramillo Vivanco, solicitando al Ministro de Energía y Minas la tramitación de un Decreto Ejecutivo en virtud del cual se instituya la Feria Exposición de la Industria Minera de Loja, a efectuarse el ocho de diciembre de cada año.

Teníamos seguridad de la acogida por parte de esa Cartera de Estado ya que había demostrado interés en el tema minero a través del Proyecto de Desarrollo Minero y Control Ambiental (Prodeminca), cuyo objetivo era “modernizar la actividad minera, mejorar su gestión ambiental y generar un mayor conocimiento de los recursos disponibles en el país”.

Cuando conocimos que el trámite estaba en la presidencia de la república, Vinicio Suárez, Luis Hernán Eguiguren, Jorge Jaramillo y Efraín Borrero viajamos a Quito para entrevistarnos con Ana Lucía Armijos Hidalgo, quien se desempeñaba como Presidenta de la Junta Monetaria y era allegada a Sixto Durán Ballén, Presidente de la República, a fin de solicitarle interponer sus buenos oficios para que el Decreto solicitado tenga una acogida favorable.

El día cinco de diciembre de 1994 recibimos la grata noticia que se había expedido el Decreto Ejecutivo número 2349-A instituyendo la Feria Exposición de la Industria Minera de Loja, “que se realizará el ocho de diciembre de cada año en la ciudad de Loja, fecha de aniversario de la fundación de dicha ciudad”, y disponiendo que su organización y realización “correrá a cargo del Comité Permanente de esa Feria, que será presidido por el señor Gobernador de la provincia de Loja, y se conformará en coordinación con la Cámara Cantonal de Minería de Loja y el Ministerio de Energía y Minas”. 

Publicado el mencionado Decreto en el Registro Oficial, el veinte y dos de febrero de 1995, el grupo de profesionales de buena voluntad que se había conformado para colaborar en la organización del evento: Diósgrafo Chamba Villavicencio, Eva Salgado Carpio, Fredy Ordoñez Bermeo y María del Pilar Camposano Loaiza, se puso manos a la obra. Ninguno percibíamos remuneración alguna, nuestro arraigado espíritu de lojanidad era más que suficiente para trabajar con denuedo y erigir por todo lo alto el prestigio lojano.

A ellos se sumó la colaboración de Predesur a través de Fernando Torres Durán, prestigioso ingeniero geólogo igualmente graduado en la Universidad de Rusia de la Amistad de los Pueblos y en la que también obtuvo la maestría de su carrera profesional.

Nos dedicamos por entero a planificar el evento al que denominamos Expominería95, haciéndolo con talante y tenacidad, y a ejecutar las acciones necesarias con el firme convencimiento de que “los deseos se alimentan de esperanza”, y que todo lo que hagamos tenía que ser de la mejor manera por el prestigio de Loja.

Tomamos contacto con las cámaras de minería del país y representantes de empresas mineras nacionales y extranjeras. Promocionamos Expominería95 en las principales revistas internacionales especializadas. La prensa escrita y medios televisivos se encargaron de hacerlo a nivel local y nacional.

En Guayaquil logramos que la empresa colombiana Servientrega, instalada hace pocos años en el Ecuador, auspiciara el evento haciendo posible que el envío de nuestras comunicaciones a todos los destinos, incluido el exterior, no tuviera costo alguno. Así mismo, que la empresa IASA, distribuidora de Caterpillar en el Ecuador se hiciera presente con la exposición de maquinaria pesada para la minería. En esas circunstancias tuve la dicha de conocer a Benjamín Rosales Valenzuela quien me confesó su afecto a Loja. Hace pocos días nos visitó para presentar su libro “La balsa ancestral del Pacífico americano”, que revela la importancia de las balsas marítimas precolombinas del Pacífico, destacando su papel en la comunicación, el comercio y el intercambio cultural entre los pueblos del Ecuador y el norte del Perú.

Vinicio Suárez y Diósgrafo Chamba, que en la práctica coordinaba el equipo técnico y hablaba muy bien el inglés, viajaron a Toronto, Canadá, para participar en la principal convención minera a nivel mundial que se celebra anualmente, a fin de difundir Expominería95. Con Evita Salgado viajamos a La Paz, Bolivia, con igual propósito en una feria minera hispanoamericana. Galo Aguirre Montero, quien ejercía la dignidad de diputado, se sumó a ese viaje imbuido del entusiasmo que se estaba generando.

Fabián Rodríguez Guerrero, Oswaldo Burneo Castillo y Mauricio Romo Molina brindaron su aporte económico, que por cierto fue con lo único que contamos, a fin de asumir algunos gastos que demandaba la organización y promoción del evento.

Fue tal el efecto del eficiente trabajo realizado que recibimos la confirmación de dieciséis importantes empresas mineras de varios países del mundo, cuyas banderas se mantuvieron izadas durante la feria como signo de fraternidad. A nivel oficial se confirmó la presencia de una comitiva presidida por el Dr. Galo Leoro Franco, Canciller de la República; Ing. Jorge Pareja Cucalón, Ministro de Energía, Minas y Petróleos; el Viceministro de Minas de Bolivia, el Viceministro de Minas del Ecuador, seis embajadores acreditados en nuestro país, y otras importantes personalidades, además de periodistas de los principales medios de comunicación.

Hasta que llegó el tan ansiado ocho de diciembre de 1995. Ese día aterrizó en el aeropuerto de Catamayo el avión de Petroecuador que transportaba a la comitiva oficial. En nuestra ciudad todo estaba listo para el acto inaugural contando con la presencia de autoridades locales y provinciales, así como de representantes de las empresas mineras y más expositores. La parte protocolaria estuvo a cargo de dos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores.  

En el marco del evento se desarrolló una exitosa rueda de negocios conducida eficientemente por Fredy Ordoñez, y se llevó a cabo la realización de conferencias técnicas al más alto nivel. Una de las más importantes fue la brillante exposición y presentación del proyecto de instalación de la fábrica de cemento en Isimanchi, provincia de Zamora Chinchipe, por parte de Fernando Torres Durán, que concitó mucho interés y fue sumamente aplaudida.

Cuando concluyó “Expominería95”, quienes habíamos trabajado voluntaria y abnegadamente nos sentimos dichosos por haber logrado una feria de calidad con estándares internacionales, mereciendo los mejores comentarios.

Expominería95 fue un acontecimiento único y fastuoso que marcó un hito histórico en Loja. No cabe duda que el amor por nuestra tierra fue factor determinante para alcanzar un éxito que rebasó todas las expectativas y que innegablemente causó asombro entre propios y extraños.    

Como consecuencia de este evento internacional, cuyos resultados fueron notorios, se conformó la Junta de Promotores del proyecto minero Isimanchi, declarado de interés nacional en el año 2009, y se creó la Dirección Regional de Minería de Loja.

No obstante que el Decreto Ejecutivo del cinco de diciembre de 1994 instituyó la Feria Exposición de la Industria Minera de Loja, para que se realizará el ocho de diciembre de cada año, ese maravilloso sueño nació y murió con “Expominería95” porque después nadie se arriesgó a tomar la posta de su organización, quedando un vacío a nivel nacional que años más tarde, en el 2008, fue llenado por la empresa HJ Becdach Ferias con la  creación de Expominas, una feria minera que hasta la actualidad se lleva a cabo cada año en el Centro de Exposiciones Quito.

A pesar de que la feria minera tuvo una existencia efímera bien vale resaltar que Loja es la única ciudad en el Ecuador que ha tenido el privilegio de contar con dos ferias instituidas y reguladas por decretos: el primero, por parte de Simón Bolívar hace ciento noventa y seis años, y el segundo, por parte de Sixto Durán Ballén hace treinta años. A ello podemos agregar que, sin ser una feria, el evento cultural y artístico más importante del Ecuador que se realiza en Loja desde hace diez años, fue institucionalizado en enero del año 2019 por la “Ley Orgánica para la Institucionalización del Festival Internacional de Artes Vivas de Loja como Espacio de Encuentro y Fomento de las Expresiones Culturales e Identidad del Ecuador”.