Benjamín Pinza Suárez
Nos tienen distraídos en superficialidades, en cosas insignificancias, mientras hay problemas realmente graves que atentan contra nuestra soberanía, con nuestros recursos naturales, la economía, la carencia de obra pública y posibles despidos que se suman a los anteriores, despidos que serían entre 30 y 40 mil empleados a presión del FMI y en apoyo a poderosos intereses foráneos, según sostiene el foro de economistas.
La locura por la ambición de riqueza, de poder y control del mundo, nos está llevando a un nuevo y doloroso holocausto. Estamos frente a un panorama nacional, regional y mundial muy crítico. La percepción de un riesgo inminente de una Tercera Guerra Mundial ha alcanzado niveles críticos debido una escalada sin precedentes en múltiples frentes geopolíticos. Si bien el término se utiliza frecuentemente en el análisis mediático y político, la situación actual se caracteriza por una guerra híbrida, heterogénea, cruzada, y una fragmentación del orden mundial.
Los puntos de mayor tensión están en lo ocurrido recientemente en Venezuela, Cuba, México y lo que acaba de ocurrir con Irán por parte de EE. UU e Israel. Esta situación ha sido descrita por líderes europeos como una alerta de conflicto global similar a las guerras pasadas. Francia ha endurecido su discurso indicando que no dudaría en usar sus capacidades nucleares para proteger intereses vitales. El frente de Ucrania y la OTAN están en tensión, mantenido un debate sobre la estrategia de ayuda militar y la posibilidad de una derrota de la OTAN en el terreno ucraniano.
Por otro lado, Estados Unidos, ha provocado una fuerte rivalidad con China imponiéndole groseros aranceles a Taiwán. La tensión se mantiene alta y China ha amenazado a Estados Unidos con represalias sino se eliminan las presiones económicas. Analistas militares señalan el período 2021-2027 como el marco temporal donde China podría alcanzar control total de Taiwán, lo que activaría las estrategias militares de EE. UU.
Los entendidos en estos asuntos geopolíticos advierten en sus sondeos, encuestas y análisis realizados últimamente, que gran parte de la población en países occidentales considera la tercera Guerra Mundial como algo probable dado los conflictos de nuevo tipo, la multipolaridad y el colapso de instituciones internacionales.
Para comprender este fenómeno, recordemos que Estados Unidos ha realizado 400 intervenciones militares entre 1776 a 2026. Ha declarado la guerra en 11 ocasiones y se ha involucrado en más de 114 conflictos militares. Ha invadido México, Cuba, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Granada, Venezuela, y hoy están en la mira Colombia y Brasil; además, Ha invadido Afganistán, Irak, Libia, Siria, Vietnam, Corea, Filipinas, Laos, Camboya, Yugoslavia, Alemania, Italia, Austria, Hiroshima y Nagasaki y decenas de invasiones encubiertas para eliminar presidentes incómodos a su régimen. Lo cierto es que, solo en la Segunda Guerra Mundial de 1939 murieron más de 62 millones de personas, siendo hasta aquí la guerra más sangrienta de la historia.
