Ahora le toca a Cuba

POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO

Imaginemos por un momento que vivimos en un vecindario en el que hay un vecino muy poderoso económicamente hablando, que se aprovecha de ese poderío para hacer préstamos a todo el barrio y en base a eso intervenir en las decisiones internas de cada familia de aquel vecindario, imponiendo a fuerza formas de pensar, vestir, comportarse, husmeando cada cosa que hace cada habitante del sector. Encima de todo esto, el vecino poderoso se da el lujo de formar organizaciones supuestamente para ayudar a todos quienes sean víctimas de injusticias y abusos en sus dominios, pero todos saben que esas organizaciones cumplen sumisamente lo que el vecino poderoso dictamina, y hay quienes les gusta este modo de vivir, pero también existen algunos descontentos con este modelo de convivir porque lo consideran injusto y atentatorio a su dignidad y libre determinación, factores determinantes en la vida de todo ser humano ya sea como individuo o en comunidad. Hay un vecino particularmente opuesto a este modelo de coexistencia pues mediante una rebelión interna acaba de arrebatarle el poder a un déspota que aupado por el vecino poderoso convirtió esa casa en un cabaret permanente lleno de jineteras como les decían a las mujeres que ejercían la profesión más vieja del mundo, también había casinos las 24 horas para la diversión de los magnates amigos del poderoso, ingresaba mucho dinero, pero nada se invertía en el desarrollo de esa casa

El 1 de enero de 1959 se produjo la rebelión antes mencionada que acabó con el tirano quien huyó la última noche de 1958, este acto de rebeldía no le causo ninguna gracia al vecino poderoso, que tres años después tomó medidas radicales en contra de los rebeldes, prohibió a todo el vecindario vender o comprar cualquier producto proveniente de esa casa so pena de correr con la misma suerte, de eso ya han pasado 64 años de sanciones, de intentos de desprestigiar los logros alcanzados en este tiempo en cultura, medicina, deportes y ciencia en general, claro que en este proceso les ayudó un señor igual o más poderoso que el vecino arrogante de nuestra historia. Pero ese apoyo terminó y ahora el petulante amo del vecindario anda que se relame la boca porque por fin parece que logrará invadir en el nombre de la democracia y libertad el último referente de dignidad y soberanía que queda en el vecindario

Adivinó, el vecino poderoso, prepotente, arrogante e intervencionista de esta analogía es Estados Unidos, el vecino soberano y digno es Cuba, el vecino de otro barrio igual de poderoso es Rusia, y ya lo anunció el gobernante yanqui que luego de Irán vienen por Cuba, y para ello cuenta con un grupo de lacayos en la región entre ellos nuestro presidente que ya desalojó la embajada de la isla en Quito, sin motivos reales y probados aplicando la misma táctica de su país natal, perseguir, desprestigiar, hostigar a sus opositores para doblegarlos como lo hicieron con el Chile de Allende, el Ecuador de Roldós, y el Panamá de Torrijos, ahora le toca Cuba.