No dejemos que nuestra música se detenga: ¡ALMA busca el respaldo de su casa!

José Antonio Mora

Loja siempre ha sacado pecho de su título como capital musical, pero la realidad es que ese prestigio se mantiene vivo solo si somos capaces de llenar los teatros cuando el riesgo artístico toca a la puerta. El próximo viernes 8 de mayo a las 20h00, en el Teatro Benjamín Carrión, no vamos a asistir simplemente a un espectáculo más de danza o un concierto convencional; quiero que sean testigos de cómo ALMA, una producción que he gestado íntegramente aquí, intenta romper el molde de lo que entendemos por tradición. Mi propuesta como UMA BEAT no es un experimento vacío; he tomado el albazo, el pasillo, el bolero, la bomba y la chicha para inyectarles la potencia de la electrónica de vanguardia. No lo hago por mero capricho, sino por la necesidad de actualizar nuestra identidad para que no se quede guardada en una vitrina de museo, sino que vibre en el cuerpo de las nuevas generaciones. Después de haber estado al frente de la dirección del Festival de Artes Vivas en varias ediciones, entiendo de cerca lo que significa mover la cultura en este país y sé que el momento de evolucionar es ahora.

El valor de esta función en particular es crítico para mí y para todo mi equipo. Estamos ante una obra que ya tiene la mira puesta en escenarios nacionales de gran peso, como el Teatro Nacional Sucre en Quito, uno de los espacios más emblemáticos y exigentes del Ecuador. Sin embargo, para que ALMA pueda desembarcar en la capital con toda la fuerza que se merece, necesito primero el respaldo contundente de mi propia casa. El soporte de ustedes en Loja no es solo una cuestión de aplausos, es el motor logístico y económico que nos permite a este grupo de artistas lojanos, con trayectorias que superan los diez y catorce años en escenarios internacionales, exportar nuestro talento con dignidad. Mi elenco protagonista y el cuerpo coreográfico representan la excelencia técnica de nuestra ciudad; son profesionales que han dedicado su vida a perfeccionar el movimiento y que ahora se fusionan conmigo en esta narrativa donde actúo como un guardián de frecuencias.

Hago también un llamado especial al sector empresarial de nuestra ciudad para que se sumen a esta iniciativa mediante aportes voluntarios que fortalezcan nuestra proyección. Más que un patrocinio convencional, esta es una invitación a invertir en un activo intangible pero invaluable: el nombre de Loja posicionado con estándares de alta complejidad y reflexión a nivel nacional. Al apoyar a ALMA, su empresa se convierte en cómplice directo de una embajada cultural que demostrará en Quito que en el sur no solo conservamos la herencia, sino que la reinventamos con tecnología y visión de mercado internacional. El fin común es que nuestra bandera artística ondee con fuerza fuera de nuestras fronteras, y para ello, el respaldo del sector privado local es la base sobre la cual construiremos este éxito colectivo.

La propuesta que he diseñado también para las unidades educativas es, además, una oportunidad pedagógica que rara vez se ve con este nivel de integración. Los estudiantes no solo van a ver una obra. El proyecto incluye una activación previa en los mismos colegios, un conversatorio directo conmigo y mis artistas al finalizar la función, y la entrega de un recurso didáctico basado en el disco ALMA, para que los docentes puedan trabajar en clase conceptos de ritmo e historia. 

Para sumarse a este apoyo, realizar aportes empresariales o asegurar sus entradas de forma anticipada, pueden escribir directamente al WhatsApp 096 954 1195 o al correo umabeatoficial@gmail.com

El apoyo de hoy en el Benjamín Carrión es el pasaporte que llevará el nombre de Loja al Teatro Sucre; y nuevos escenarios internacionales. No dejemos que la música de nuestra tierra se detenga por falta de visión local.