La San Agustín, caminando siempre hacia la excelencia

Diego Lara León

Hablar de la historia de la Clínica San Agustín es hablar de la historia de Loja. En realidad, es conocer una parte del proceso de modernización de la ciudad y de la región sur del Ecuador. Cuando una institución médica logra permanecer vigente por más de seis décadas, es porque a más de su capacidad técnica y operativa, existe arraigo, confianza y una vocación que ha sabido sostenerse frente al paso del tiempo.

La antigua Clínica San Agustín, con gran visión de sus socios y directivos, ha evolucionado hasta ser hoy en día el Hospital Clínica San Agustín, un hospital de especialidades, con el respaldo de más de sesenta años de servicio en Loja.

Su origen, como el de las cosas que se hacen grandes y trascienden, tuvo un componente profundamente humano. Su historia relata que su nacimiento fue fruto del empeño de una madre por reunir a sus hijos médicos alrededor de un proyecto de servicio. En 1955 se inició la construcción del edificio que terminaría en 1959, y el 28 de agosto de ese año se concretó la inauguración de la que fue la primera clínica privada de la ciudad de Loja. Ese acontecimiento generó un punto de inflexión en la medicina lojana; a partir de ahí, la medicina privada local dejó de ser una aspiración aislada, para convertirse en una estructura estable, con rigor médico, valores y propósito. En otras palabras, La San Agustín nació cuando Loja comenzaba a demandar una salud más organizada, más técnica y más cercana a su gente.

Una institución no se legitima por los años de vida, sino por los hitos que va dejando en el camino. La Clínica San Agustín en estas décadas ha construido una marca pionera, su línea de tiempo nos recuerda que fue la primera en realizar en Loja una ecografía, una mamografía y un procedimiento laparoscópico; más adelante incorporó implantes de marcapasos, radiología digital y procedimientos de alta complejidad en angiografía, neurointervención y otras áreas especializadas. Abrir camino siempre será complejo, pero quienes lo hacen, dejan huella. En el caso de la San Agustín esos hitos revelan un amor por Loja, un espíritu de servicio y una filosofía de innovación. Durante años, esta institución ha actuado como un puente entre la innovación médica y las necesidades reales de la población del sur del país y hasta del norte del Perú.

Miles de familias lojanas hemos pasado por sus consultorios, sus salas de parto, sus quirófanos y sus áreas de hospitalización. Por lo tanto, los mismos lojanos somos testigos que esta casa de salud está a la vanguardia en avances en distintas áreas y proyecta permanentemente ampliaciones de servicios, señal de que no se trata de una organización detenida en su prestigioso pasado, sino de una estructura que sigue invirtiendo en infraestructura, formación, capacidad y posicionamiento sanitario.

Hay otro elemento que merece ser reconocido, su dimensión social. El Hospital Clínica San Agustín y la Fundación Dr. Vicente Rodríguez Witt mantienen, desde sus inicios, programas permanentes de responsabilidad social en la provincia de Loja. La familia Rodríguez Witt, que ya va por la tercera generación, honra sus inicios y entiende que su rol no termina en la consulta médica o en la cirugía, sino que se extiende a la comunidad, eso fortalece su legitimidad y su razón de existir.

¿Cómo se identifica una institución seria y comprometida? Pues, es fácil hacerlo, cuando vemos que está permanentemente buscando el crecimiento, el desarrollo y la calidad.

La inversión que La San Agustín ha emprendido con especial esfuerzo en estos años, por ampliar su infraestructura, sus equipos y servicios es muy relevante para Loja.  Su Complejo Médico, enclavado en el corazón de Loja, ha transformado y seguirá transformado la cara de esta pequeñita ciudad, dotándola de modernidad, buen gusto y nuevos servicios.

“Abrir camino” es una bonita costumbre para La San Agustín, es su norte desde el sur. Con enorme alegría y orgullo, conocimos que esta noble institución, ha alcanzado la certificación ISO 7101:2023, que es un estándar internacional que avala a institucionales sanitarias en gestión de calidad hospitalaria. “Para ser el mejor, debes compararte con los mejores”. La clínica de lojanos es la primera en el Ecuador y la segunda en Sudamérica en obtener esta importante certificación, “otra vez siendo pioneros”.

Bien por La San Agustín, bien por todos quienes trabajan en ella para brindar servicios de salud de calidad, bien por Loja, bien por el país.                                                                        @dflara