Un precioso rincón cultural en la UTPL

Santiago Armijos Valdivieso

Si hay un lugar adecuado para la lectura, el estudio, la investigación y el saber, es la bien dotada y acogedora biblioteca de la Universidad Técnica Particular de Loja. Sin duda, la más grande de nuestra ciudad por su moderna infraestructura, sus tres amplios pisos unidos con ascensor y gradas de caracol, su orden, su nítida limpieza, sus placenteras salas y su permanente incremento bibliográfico en todas las disciplinas científicas.

Trato de visitarla frecuentemente y la verdad es que resulta un placer disfrutar de sus excelentes instalaciones, llenas de estudiantes y profesionales que acuden para nutrirse de conocimiento y para ponerse a buen recaudo del mundanal ruido en esta cápsula bienhechora de cultura, abrigada por murallas de libros, autores y pensadores.

La satisfacción de visitarla se hace más grande porque para la obtención de los libros no es necesaria la intervención de los bibliotecarios, pues los lectores gozan de amplia libertad para alcanzarlos de los estantes abiertos y bien ubicados; tal como sucede en las generosas despensas de nuestras madres o abuelas, a las que los familiares tienen acceso ilimitado. Claro está que, si el lector requiere ayuda especial los bibliotecarios la brindan amablemente.

Al buscar los libros que necesité, tuve el beneplácito de encontrarlos y constatar que los mismos reflejaban actualidad, variedad y calidad en las ediciones, siendo posible leerlos en adecuados espacios con limpias mesas, silletas y sillones, provistos de luz adecuada y de tomas eléctricas para algún artefacto que se necesite. Como no puede ser de otra manera, esta biblioteca de vanguardia está provista de señal de internet libre, celera y gratuita, lo cual complementa las posibilidades de encontrar la información.

Se ha insinuado que, en la actualidad, visitar estos templos del saber resulta una actividad obsoleta, dado el enorme alcance de los ordenadores y el internet que funcionan desde los hogares. Sin embargo, esto hay que mirarlo con mayor perspectiva. Primero, porque el hecho de estar y respirar en las instalaciones de las bibliotecas nos brinda la oportunidad de contagiarnos y motivarnos con la concentración y el amor al conocimiento de los lectores que ahí habitan y, segundo, porque el manso ambiente que de ellas brota nos aguza la inteligencia y nos estimula, como en ningún otro lado, a empapar nuestras vidas con la luz de la sabiduría de los escritores que se impregna en el papel.

Enorme acierto de la Universidad Técnica Particular de Loja de reinventar y dar permanente mantenimiento a esta preciosa biblioteca en la que se propicia el amor a la cultura y la superación.

Qué bueno sería que Loja cuente con más rincones culturales de este tipo. Lamentablemente, las demás bibliotecas que existen en la ciudad no se han renovado suficientemente ni han incorporado el material bibliográfico y estructural necesario para alcanzar los niveles de calidad, atención y comodidad que hoy ofrece la biblioteca de la Universidad Técnica Particular de Loja.

Esto es un tema pendiente para las autoridades y para las entidades educativas públicas y privadas de nuestra zona, a la hora de apostar por Loja como potencia cultural del país.