Del tren playero al nuevo ocaso del ferrocarril estatal

Hítalo Pucha Cofrep hitalostalin@yahoo.com

La historia del ferrocarril estatal se remora a los inicios de la República, proyecto iniciado por Gabriel García Moreno, seguido por Eloy Alfaro, que significaba la integración de la nación por medio de un sistema de rieles que, desafiando Los Andes, conectó el norte, centro y las bajas tierras del litoral ecuatoriano. Su construcción significó a más de una impresionante obra de ingeniería un legado histórico del sacrificio de miles de obreros que dejaron sus vidas en la cimentación del trayecto de la línea ferroviaria que integró comunidades y ciudades.

Olvidado por décadas, se vio resurgir en el año 2008 cuando un monumental proyecto plantea su transformación como un actor económico-turístico con un modelo de gestión diferente que integra, historia, patrimonio, desarrollo de las comunidades de su área de influencia y un ícono dentro del turismo mundial, que posiciona al país por poseer las rutas de tren más bellos del mundo tales como: tren de la libertad, tren del hielo, tren de los volcanes, nariz del diablo, tren de la dulzura y el tren crucero.

Con indignación y nostalgia se ha recibido la noticia de su cierre y posible privatización, el pretexto, la situación económica por la emergencia sanitaria del COVID-19, pero ésta es una verdad a medias, claro está que uno de los sectores más afectados en la actualidad es el turismo ya que se han restringido los viajes a nivel mundial, pero también hay que tomar en cuenta que en la post-pandemia será uno de los sectores que mayor demanda tendrá y muchos países están enfocando la reactivación de su economía en base a esta actividad.

Entonces está claro que en esta perspectiva el entregar al sector privado éste recurso de patrimonio turístico es uno de los mejores negocios que se puede hacer, como siempre se compra la gallina de los huevos de oro a precio de enferma.
El anuncio de cierre, ha dejado a cientos de familias sin sustento, en el desempleo, su privatización traerá consigo la precarización laboral, como ya se está viviendo en la actualidad, con salarios y jornadas de trabajo impuestas a conveniencia del empleador o dueño del negocio.

Si una demagógica oferta de un tren playero jamás la iban a cumplir, se evidencia que la ineptitud está haciendo entrar en un nuevo ocaso a la empresa de ferrocarriles estatales, y se busca la salida más fácil el de privatizar, sabiamente el argot popular dice, si no puedes hacer no destruyas, pero es lamentable lo segundo se está aplicando, para así poder saciar los intereses de grupos corporativos que ya en el pasado saquearon la riqueza nacional.

Haber viajado en cualquier de sus rutas tanto para turistas nacionales o extranjeros siempre fue una grata experiencia, entonces si no la has vivido o no se conoce lo que se tiene, jamás se podrá valorar lo que luego se pierde.