El Bien Jurídico Protegido

Fausto Rodrigo Carrion

El Derecho Penal tiene el propósito del control social por parte del Estado, con el objetivo de mantener la paz. Todo tipo penal protege relaciones sociales de interés para la sociedad como son: la vida, la salud, la seguridad del Estado, la integridad corporal, los derechos patrimoniales, etc. Se entiende como bien jurídico a los bienes materiales e inmateriales que se encuentran dentro del Estado y se hallan amparados por el Derecho.

La objetividad jurídica o bien jurídico protegido a que se refiere el contenido de cada tipo penal es el elemento o aspecto que en la codificación moderna sirve para agrupar los delitos en los diferentes títulos del libro I del Código Orgánico integral Penal (COIP).
Es necesario advertir que, dado que no todos los tipos penales presentan una estructura idéntica, por cuanto en su composición entran a depender una serie de consideraciones fácticas y normativas de naturaleza diversa, relacionadas a aquello que constituye materia de prohibición, por consiguiente, creo importante analizar por separado a los sujetos del tipo penal que intervienen en la vulneración del bien jurídico protegido; así tenemos:

El sujeto activo: es quien ejecuta la conducta típica, antijurídica, culpable y punible. El sujeto activo se corresponde con el autor por ejecución, es decir, el que ejecuta el hecho por él mismo, de los provistos en las formas de participación regulada en la parte general del COIP. A todo delito le corresponde un sujeto activo puesto que el delito es la violación de un deber que el Estado impone a los súbditos, no resulta concebible un delito cuya comisión no se efectúe por una persona. Quien realiza el ilícito penal es precisamente el sujeto activo del delito.

El estudio de los problemas relativos al sujeto activo del delito ha asumido un gran desarrollo en el derecho penal moderno, por la importancia que se atribuye a las condiciones y cualidades del agente a causa de la orientación cada vez más subjetiva que va adoptando.

El tipo penal expresa el sujeto activo en dos formas:

Sujeto activo general o indeterminado: El procedimiento utilizado para expresar al sujeto activo general que algunos autores también denominan indeterminado es “el que” expresa que ese hecho delictivo lo puede cometer cualquier persona sin exclusión de ninguna clase, esto en relación a las personas que pueden ser sujeto activo del derecho penal, es decir sin la exigencia de ninguna condición especial para ejecutar la acción.

Sujeto activo especial o cualificado: El sujeto activo especial es limitado en las personas que pueden ejecutar el mismo; y, el código emplea la fórmula: La autoridad, el funcionario, el conductor de un vehículo, el funcionario público, el funcionario judicial o administrativo, etc. limitado a éstas personas la posibilidad de ser sujeto activo del delito en función de la posibilidad de ejecución de los hechos contenidos en el tipo, exigiéndose una condición especial para la ejecución de la acción.

Sujeto pasivo: en cuya cabeza radica el bien (interés) que aquél vulnera. El sujeto pasivo es la persona ofendida por el delito, o en otras palabras es la víctima del delito.

Una conducta que genéricamente allí surge consagrada y que, siendo por lo general de naturaleza objetivo-descriptiva, a veces trae referencias normativas o subjetivas; y, un objeto de doble entidad jurídica en cuanto bien normativamente tutelado y material en cuanto ente (persona o bien) sobre el cual recae la conducta típica, antijurídica y culpable.

Asimismo, hay comportamientos típicos que no pueden ser realizados por cualquier persona, sino por quienes reúnen ciertas características especiales, como sucede, por ejemplo, en los casos siguientes: el auto-aborto, que sólo puede ser cometido por una mujer embarazada.

Del mismo modo, existen ciertos tipos penales en los que sólo encajan aquellas conductas realizadas por personas investidas de un deber especial.

La conducta del hombre recae sobre otros hombres o entes, dotados o no de personería jurídica, que sufren la amenaza o lesión de sus intereses, deviene indispensable reparar en el concepto de sujeto pasivo, bien advierte Fernando Velásquez Velásquez y Santiago Mir Puig, “…el sujeto pasivo no coincide necesariamente con el sujeto sobre el que recae físicamente la acción: en los delitos contra la vida, el cuerpo y la salud ambos sujetos coinciden, porque en ellos el titular del bien jurídicamente protegido es precisamente la persona sobre la que recae materialmente la acción típica…”

El comportamiento delictivo de una persona depende directamente de su raciocinio y sus condiciones de elección frente al hecho de to¬mar decisiones.

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