THE BATTERFLY EFFECT

Fredy Paredes Cuenca

Las consecuencias de lo que hacemos como grupo humano se pone en evidencia de diversas formas como el calentamiento global, la deforestación de áreas de captación de agua, la minería a gran escala con destrucción irreversible del ecosistema del área de explotación, invasión de áreas protegidas con daño del hábitat de la flora y fauna única en su especie en peligro de extinción, usar fundas de plástico para cada producto que compramos en el supermercado, hacer mal uso del agua potable en la distribución domiciliaria, usar baterías con productos tóxicos altamente contaminantes, exponernos en forma innecesaria a riesgos biológicos nos muestra la insensible, no razonada, anti-técnica, ilegal, antinatural, biopeligrosa manera de hacer todo para comodidad de las masas de población que habitan en las ciudades. Se entiende ahora lo que ocurre con la naturaleza y lo que ella nos regresa como respuesta al uso inadecuado de los recursos naturales.

Edward Norton Lorenz meteorólogo, matemático del MIT, llamado el Padre de la Teoría del Caos en el que se identificó el efecto mariposa enuncia la posibilidad de que pequeñas acciones en pasos consecutivos provoquen una reacción en cadena que puedan traer consecuencias en extremo grandes, sean estas positivas o negativas, en la metáfora de Lorenz “El aleteo de una mariposa en Brasil puede producir un tornado en Texas” nos habla de las repercusiones que pequeños actos, hechos incluso en un lugar distante pueden traer consecuencia a nivel global. La mejor evidencia del efecto mariposa es la pandemia por el Covid-19, virus que fue identificado inicialmente en China y se ha distribuido por todo el planeta, el que ha traído nefastas consecuencias para salud de la población mundial.

Medidas de prevención sanitarias simples individuales pueden provocar cambios profundos en el resultado de la contaminación de toda la población, tal parece que el efecto mariposa (the batterfly efffect) se replica una y otra vez en el ámbito sanitario cuando un contacto mínimo o el acto de tomar contacto con elementos contaminados, a veces no perceptibles a la conciencia humana puede desencadenar una enorme cantidad de afectados en el entorno cercano primero, pero luego difundirse a todos. Para hacer que el efecto mariposa y la teoría del caos trabaje a nuestro favor tenemos que hacer pequeños esfuerzos por mantener las medidas de prevención para que no ocurra infecciones en individuos de nuestro entorno para obtener una gran cantidad de personas libres de esta enfermedad, según varios cálculos matemáticos por cada afectado existen de 10 a 15 personas infectadas sin diagnóstico.

Cabe recordar que las personas con infección viral pueden tener síntomas o ser asintomáticos, lo que depende del estado de la inmunidad de cada persona, también está el periodo de incubación de la enfermedad en la que el individuo es invadido por el virus pero no presenta aún los síntomas que se hacen evidentes a partir de 5 a 6 días del contacto inicial. En las últimas semanas se están reportando un 10% de re-infectados, individuos que están cursando un segundo episodio de infección viral. Las lesiones y secuelas se sobreañaden y pueden ser cada vez más graves.
Al retomar el efecto mariposa debemos hacer que las medidas preventivas sean un factor multiplicador para mantener la salud de todos los habitantes de planeta, si yo me protejo estoy protegiendo a todos mis seres queridos, a todo el mundo.

Cuando entendemos la teoría del caos, su efecto mariposa y la aplicación que tiene en el mundo real en especial sobre la salud humana la visión de nuestro entorno y del mundo ya no se lo puede ver con los mismos ojos porque descubrimos el verdadero significado de la palabra nosotros, en el que está implícito tácitamente el yo, es decir, que lo que le afecta a un solo individuo puede afectarnos a todos y así mismo lo que es beneficioso para cada uno será beneficioso para todos.