El trabajo sucio que cumple la función jurisdiccional desde que apareció

César Correa

Uno de los descubrimientos de la Sociología es el de que las leyes fueron inventadas por los que violentamente se apoderaron de la tierra y lo que estaba sobre ella (personas que fueron reducidas al estado de esclavitud, animales, plantas, tesoros), para perpetuar su dominio y los privilegios que se derivaron de su posición. Desde entonces, desde hace unos diez mil años, la ley lo que hace es expresar la voluntad e intereses de los más fuertes. Para aplicar esas leyes aparecieron los jueces.

En términos generales, en una primera etapa las leyes contenían la voluntad de los amos, en la segunda la de los señores feudales (en lenguaje europeo) o hacendados (en lenguaje de nuestro medio). Desde el siglo XIX imperan las leyes que garantizan la vigencia de los intereses de los capitalistas o burgueses. En el socialismo las leyes reflejarán los intereses del proletariado y más tipos de trabajadores.

En el siglo XXI en casi todo el continente americano las leyes expresan los intereses del imperialismo en íntima alianza con las burguesías de cada país. En el aspecto económico las leyes tienen que garantizar la estabilidad y crecimiento de las empresas transnacionales, que le han encargado al Fondo Monetario Internacional su elaboración para cada uno de los países; las leyes están imponiendo el neoliberalismo, de lo cual el Ecuador de Lenin Moreno es el más cruel ejemplo, porque últimamente se han aprobado numerosas leyes destinadas a enriquecer a la plutocracia, despojar al Estado de su patrimonio y pauperizar a los trabajadores.

En lo político la burguesía está utilizando el sistema jurídico y la función jurisdiccional para arrebatar la libertad y todos los derechos a los líderes progresistas, por considerar que eso es más elegante que asesinarlos y tiene menor costo en la opinión pública. La burguesía ha abjurado de principios como el debido proceso, la seguridad jurídica, el respeto a la Constitución, -con Lenín Moreno los ha demolido-, porque no tiene ninguna otra opción para mantenerse en el gobierno. En adelante estos principios serán bandera exclusiva de la izquierda.

El 7 de febrero próximo los ecuatorianos estaríamos votando a favor de que siga funcionando a todo vapor el law fare, o de que se produzca un viraje de 180 grados, para restablecer la vigencia de la Constitución, el respeto al debido proceso, la garantía de la seguridad jurídica, con Andrés Arauz en la Presidencia. (O)