Cambiar nuestros patrones de conducta en beneficio de la sociedad

Sin duda alguna la presencia del Covid 19 en el mundo, nos ha obligado a adaptarnos a los cambios y nuevas prácticas para comprender mejor que como comunidad e individualmente debemos aportar en esta causa, al respecto el psiquiatra y Jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Rosario, Rodrigo Córdova, señala: «Todos los países han terminado aceptando y adaptando sus vidas por recomendaciones de la OMS y de los gobiernos en cuanto a las medidas de distanciamiento social preventivo y los resultados se han ido dando, en la medida que todos entendamos en términos de cambiar nuestros patrones de conducta y comportarnos en beneficio de la sociedad, todos los ciudadanos entenderemos y entre todos contribuiremos a seguir adelante. No podemos desfallecer porque vamos en buena dirección».

La disciplina, señala Córdoba, es el acto individual que tenemos cada uno para mantener una serie de normas. Al llevarlo a un término aplicado como sociedad, es un conjunto de reglas para que podamos funcionar de manera adecuada. «Un ejemplo muy gráfico es la nicotina, cuando se dieron cuenta que el uso de nicotina aumentaba la incidencia de cáncer de pulmón se dictaron una serie de normas, conductas y patrones, por ejemplo, ya nadie prende un cigarrillo en un lugar cerrado. Trayéndolo a esta situación, nada deja de ser más importante que la distancia, el uso adecuado de tapabocas y el lavado de manos, llevar esto al día a día es dar un gran paso en la lucha contra la covid-19».

El regresar a lo que tanto ansiamos y llamamos la normalidad, es decir, volver a vivir como lo hacíamos antes, es un proceso gradual, tal como lo está siendo el proceso de aislamiento preventivo. Los seres humanos, los lojanos tenemos todos los recursos mentales para adaptarnos gradual y progresivamente. Sin duda muchos hemos tenido situaciones difíciles, como quisiéramos ver a las personas que se han ido y nos hacen falta en la cotidianidad de nuestras vidas, para evitar lo señalado la mejor manera de garantizar que esto no suceda es cambiando de manera adecuada nuestra forma de pensar, nuestros patrones de conducta, cumplir con la que señalan los entendidos de la materia, evitar las reuniones en grupo, evitar las “famosas fiestas”, evitar tomar aguardiente, respetar y hacer respetar las medidas de bioseguridad, utilizar correctamente las mascarillas así contribuiremos a que nuestros seres queridos vivan más tiempo con nosotros, para felicidad de los hogares lojanos. Si todos adaptamos estos cambios y lo hacemos de una manera progresiva y lenta, cuidándonos y cuidando a los otros, pronto podremos tener esa vida que extrañamos y que llamamos la normalidad.

La pandemia se presenta como una oportunidad para que los gobiernos locales lideren en soluciones tangibles generando confianza, para logarlo, deben fomentar un ambiente de confianza con todos los actores involucrados: ciudadanos, sector privado, organizaciones civiles, la academia (Universidades de nuestra ciudad), entre otros. Promover la transparencia y credibilidad a través de una información veraz en tiempo real, basada en evidencias y fácil de entender, presentar mensajes y normas claras y consistentes utilizando mecanismos e incentivos para el cumplimiento de las normas y generar intervenciones que fomenten la participación ciudadana y un sentido de comunidad, son entre otras algunas acciones que se deben tener en cuenta para ganar la confianza ciudadana , aunque no es tarea fácil, será clave para responder a la crisis actual y venideras.
Nos hacemos eco de las autoridades sanitarias y la recomendación entregada a las personas en general es no descuidar su salud y estar atentos a signos y síntomas. No se trata únicamente de covid-19 sino de diferentes patologías que pueden aparecer y el no estar atentos a ellas puede generar inconvenientes, por lo cual la responsabilidad prima en estas situaciones. «Que no esté el virus en estos momentos no quiere decir que las situaciones de salud desaparezcan. Quien tenga una molestia y amerite ir a un servicio de urgencias o llamar a su médico, debe hacerlo. Muchos han llegado a consultar con complicaciones mayores por minimizar los síntomas», recomienda el Jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Rosario, Rodrigo Córdoba. Todo esto por el bien de todos los lojanos. Así sea.