Merecido reconocimiento a Camilo Borrero

Efraín Borrero E.

La Asamblea Nacional otorgó al Dr. Camilo Augusto Borrero Espinosa, Notario Público del Cantón Loja, la Condecoración “Dr. Vicente Rocafuerte”, exaltando su valía, trayectoria y relevantes aportes profesionales y académicos que inciden en el desarrollo integral de la patria.

En el Acuerdo correspondiente se destaca el trabajo gremial implementado como Miembro Titular de la Comisión Académica de la Federación Ecuatoriana de Notarios, y en la Presidencia del Colegio de Notarios de Loja por varios períodos, espacios que lideró con probidad y convicción para defender valores, principios y conquistas en beneficio del colectivo de notarios.

De su parte, la Federación Ecuatoriana de Notarios le confirió un reconocimiento por cumplir cuarenta años de impecable y trascendente trayectoria como Notario del Cantón Loja, labor que ha desempeñado con transparencia, honestidad, compromiso y dedicación, realizando importantes y reconocidos aportes para el notariado ecuatoriano.

El Colegio de Notarios de Loja también le otorgó un reconocimiento por sus cuarenta años como Notario Público, resaltando su intachable trayectoria de servicio a la comunidad.

A lo largo del tiempo ha escrito dos destacadas obras: “Práctica Notarial” y “Diligencias Notariales: práctica”, que han servido de guía a muchos profesionales del Derecho en el territorio nacional. La página web DerechoEcuador.com ha difundido varios trabajos académicos, el último de los cuales fue “Disolución de la Sociedad Conyugal ante Notario”.

Camilo Borrero es un servidor público ejemplar por su honestidad, capacidad profesional para el ejercicio de las funciones, calidad humana y aporte intelectual. Un hombre que por su experiencia y sabiduría en el campo notarial es respetado a nivel nacional. Bien podría decir que siendo el decano de los notarios del Ecuador es un patriarca.

Muy merecidos los reconocimientos que exaltan la trayectoria profesional, académica y de servicio de Camilo Borrero Espinosa. A ello se suma el que la sociedad lojana le brinda día a día por ser un hombre de bien, gentil e íntegro; un hombre auténtico que vive su propia identidad sin falsearla; un hombre “verdaderamente bueno”, “que fija sus propios valores, que decide sobre sí y para sí, que expresa su vitalidad a través de su ser personal, a través de la originalidad de su ser”.