Tercer año nuevo en condiciones difíciles

Antonio C. Maldonado

Resulta verdaderamente preocupante salir de la tradición deseando un Feliz Año Nuevo y Prosperidad a familiares y amigos en la reunión de finalización del anterior y el advenimiento del nuevo; pues, la pandemia de SARS-Cov-2 que produce COVID-19, convertida en la noticia global del año 2021, con la dolorosa pérdida de ciudadanos y el rebrote incontrolable hasta la actualidad con sus variantes que ya circulan en nuestro país, lo que indudablemente impide la reactivación económica que no aparece por ningún lado y que todos reclaman, porque los endeudamientos de Navidad y Año Nuevo con la descomunal propaganda de venta de artículos y monigotes para celebrar estos acontecimientos con gangas que anuncian en todos los medios de comunicación.

En Europa se analiza la sexta ola de rebrotes, para lo que se toma las correspondientes medidas restrictivas como acontece en nuestro país pero que ocasiona las protestas masivas exigiendo su eliminación porque todos quieren salir del enclaustramiento al que nos sometió la pandemia con impactos negativos gigantescos, que los Antropólogos Médicos los hacen circular con el concepto de “Sindemia” o sea la agrupación de enfermedades físicas, psicológicas y otras que afectan a la población y se irradia hacía su accionar político, social, económico, democrático, de violencia incontenible en la inseguridad ciudadana a lo que se debe aumentar los pillos que utilizan el hacker para saquear dinero depositado en los bancos o entidades financieras, etc. que han agravado más la desigualdad social porque la distribución de la riqueza que la acumulan los pequeños grupos económicos no llega a la población desposeída elevándose la pobreza extrema en nuestro país de 1,4 millones a 2,3 millones en 2020 a 2021.

También es importante destacar algunos acontecimientos trascendentales ocurridos en nuestra América como es el caso de la elección presidencial democrática en la República de Chile, otorgada al joven dirigente estudiantil Gabriel Boric, de tendencia progresista de izquierda, lo que motiva preocupación en políticos tradicionales, criticados porque no renuevan sus cuadros directrices y dan oportunidad a las nuevas generaciones, esto es, que la juventud asuma la conducción de las repúblicas, con argumentos deleznables ya que no cuentan con la experiencia que se requiere, con mayor razón actualmente que atravesamos por situaciones verdaderamente difíciles y conflictivas; estas críticas posiblemente se ocasionan por cuanto se trata de elementos progresistas de izquierda, como también aconteció en el Perú, ya que estiman no han tenido la experiencia requerida; un ejemplo de gobernante joven fue el de Fidel Castro, desde las funciones presidenciales, Primer Ministro honesto y talentoso del siglo XX, cuya personalidad mundial en la conducción de Cuba, sin doblegarse al imperio del Norte, merecía que algunos Pontífices de la Iglesia Católica al visitar países de nuestra América como uno de sus objetivos era entrevistarse con Fidel Castro. 

Frente a ese panorama debemos perseverar en solventar los problemas de orden personal, familiar y colectivo en cuanto se pueda, dejando de lado el odio y la venganza acogiéndonos a lo que en la parte pertinente de la misa católica nos encomienda al Divino Creador así: “perdónanos como perdonamos a los que nos ofenden…”  de todos modos, persistamos con el vigor con el que contamos, manteniendo en alto la moral para no doblegarnos ante la funesta pandemia.