Camino hacia la paz

Juan Luna

Quilanga, 25 de diciembre 2021

El 01 de enero de cada año, el mundo recibe el llamado del líder católico de Roma, a celebrar la jornada de la Paz, en este año 2022, el Papa Francisco celebra la quincuagésima quinta jornada y en su carta pastoral, hecha pública el 21 de diciembre sostiene tres caminos para construir una paz duradera: “el diálogo entre las generaciones; la educación, como factor de libertad, responsabilidad y desarrollo; y el trabajo para una plena realización de la dignidad humana”.

El primer pontífice latinoamericano desde su llegada inesperada al vaticano inició un camino de apertura, reconstrucción ética y de humanización de la Iglesia jerárquica instalada en su confort y distanciamiento del espíritu evangélico de compromiso y servicio.

Su ingreso como líder mundial religioso, desde una perspectiva latina, también le ha convertido en un líder político por sus propuestas de orden social al cuestionar el modelo económico de capital e individualista, proponer una ecología integral y luchar por tierra, techo y trabajo para dignificar la vida.

Al cerrar el año 2021, el Papa nos sorprende con su propuesta: diálogo, educación y trabajo para recuperar la dignidad humana y mejorar la calidad de vida. Tres pilares que iluminan el mensaje pero que deben llevarse a la acción ejemplificadora de los líderes religiosos, de los gobernantes al tomar decisiones por el bien común.

“Dialogar significa escucharse, confrontarse, ponerse de acuerdo y caminar juntos”, dice el Papa. El diálogo es el camino, el mismo debe ser incluyente, participativo, democrático. Todas las voces, desde su accionar deben ser escuchadas e identificadas para considerarlas en un plan de vida favorable a la paz que brota de la justicia.

“Instrucción y educación hacen a la persona más libre y responsable, y son indispensables para la defensa y la promoción de la paz, en otras palabras, la instrucción y la educación son las bases de una sociedad cohesionada, civil, capaz de generar esperanza, riqueza y progreso”, sostiene el mensaje papal. Cuánta falta no hace hoy acompañar a los estudiantes a un proceso de vida que solo termina y se agota con el fin de su vida. Es el momento de propender una educación y formación integral para que sean primero, hombres y mujeres de bien, luego de ciencia y tecnología.

“El trabajo es compromiso, esfuerzo, colaboración con otros, porque se trabaja siempre con o por alguien. El trabajo es el lugar donde aprendemos a ofrecer nuestra contribución por un mundo más habitable y hermoso”. Que bellas palabras del representante de Cristo, que bien vendría llevarlas a la práctica en nuestro ejercicio de gobernantes, líderes y directivos, respetar el trabajo y su jornada de trabajo. El trabajo, por insignificante que sea, dignifica la vida, la familia y la sociedad. Debemos decir basta a la explotación laboral en sus distintas manifestaciones y basta al maltrato del trabajado y parar los despidos injustificados.

Esperemos el nuevo año sea lleno de coherencia entre la propuesta y la ejecución y las políticas sean favorables al diálogo, la educación y al trabajo digno.