¡Hay que honrar la palabra señor presidente!

De acuerdo a la cultura andina milenaria, la palabra del hombre debe ser siempre honrada, es decir se la debe cumplir a rajatabla; caso contrario conforme a su concepción el sujeto de no hacerlo no sirve para nada. Fue un ofrecimiento de campaña que obtuvo el respaldo del magisterio nacional de 160.000 maestros, de resarcirles una justa remuneración congelada desde hace una década; cuya suerte de otros estamentos administrativos ha corrido un destino diferente.

Es oportuno recordarle señor presidente, que gracias a los adherentes sumó a su favor el 32% que en la primera vuelta su partido CREO alcanzó el 20%; con el cual, logró la presidencia. Usted conoció la realidad del país; por la cual se comprometió atender las reivindicaciones sociales represadas por los regímenes anteriores.

El pasado 13 de marzo, la Asamblea Nacional aprobó con 113 votos ajustes a la normativa que fue tramitada y votada en el anterior periodo legislativo, y que fue suspendida por la Corte Constitucional (CC) hasta que se ratifiquen o cambien textos que permitan su aplicación. Con esta actitud fueron sensibles con el sector humano quizás el más importante de nuestra sociedad como es el magisterio nacional; de cuya loable labor todos los ecuatorianos les debemos. ¿Quién en sus hogares no tienen a una maestra o maestro, forjadores de los sempiternos valores morales, humanos y patrióticos de la patria; dotados con los más altos estándares de preparación académica? Desconocer estos iluminados aportes a la democracia de la nación sería como borrar la historia que nos ennoblece a todos los ciudadanos, que gracias a las bondades de formación erudita muchos países del mundo han salido del subdesarrollo. 

La UNE ha exigido que se transparenten las cifras, porque esta equiparación salarial corresponde a una reparación de derechos del magisterio. Según el gremio de maestros el costo para este incremento salarial sería de $ 600 millones. La ley cita específicamente las fuentes de financiamiento, como el 6% del PIB para la educación; la recaudación fiscal que ha crecido en los últimos meses en USD 1.300 millones. Además del ingreso extra por el aumento del precio del petróleo, que actualmente bordea sobre los USD 100 dólares. El presupuesto del Estado fue financiado con el 50% de su precio.