Hay que depurar todo el sistema

Ruy Fernando Hidalgo Montaño

Ya estamos hartos de todo lo que compone este sistema en el que nos desenvolvemos en nuestros actos diarios. La clase política con sus corruptelas, dimes y diretes de todos los días, nos tienen hasta la coronilla ¿Pero quienes tenemos la culpa de todo esto? Somos nosotros por seguir dándoles el voto en las urnas y no precisamente a quienes se lo merecen, sino a los ineptos de siempre aquellos que utilizan al pueblo para sus fines personales y no se preocupan por los objetivos comunes que son prioridad, nada hacen por acabar o al menos menguar a ese fenómeno, llamado pobreza.

Hay que depurar todo el sistema educativo del país, para el que no se han destinado los suficientes recursos humanos y económicos por mejorarlo.  Siguen teniendo grandes falencias, eso se nota cuando conversamos con una gran mayoría de jóvenes y nos damos cuenta penosamente que ignoran cosas básicas de su patria, y sin embargo saben cosas de otros lares debido a la alienación cultural de la que son presa fácil. A esta situación, contribuyen la casi nula orientación que reciben en las escuelas y colegios sobre temas de importancia que refuercen la autoestima y el orgullo de sentirse ecuatoriano.  Más bien, lo que hacen es crear una especie de complejo de inferioridad en niños y jóvenes que los llevan a pensar que todo lo que viene de afuera es mejor que lo que tenemos aquí, en deportes, por ejemplo, hay quienes siguen considerando que, los equipos y selecciones de Ecuador solo ganan debido a felices casualidades, o por fallas de los rivales de turno, todavía queda gente que solo atribuyen lo negativo a sus compatriotas, todo lo bueno proviene de afuera. Ese es un chip que debemos tirarlo a la basura y al olvido   

Cosas así pasan, porque nos metieron en la cabeza desde pequeños que, éramos la última rueda del coche y que lo foráneo era siempre lo bueno.  Ya debemos ir dejando atrás de una vez por todas esa pésima costumbre de pensar que todo lo malo por fuerza tiene que ser ecuatoriano, debemos depurar la mentalidad de las nuevas generaciones y convertirlos en ganadores que tengan la plena convicción de que Ecuador es el mejor país del mundo y su gente la más maravillosa de la tierra. Solo estando seguros de eso, vendrán por añadidura avances en todos los campos en los que incursionemos ya sea en medicina, educación, cultura, deporte, música, etc. Y no permitiremos la mediocridad en ninguna de sus manifestaciones, ni en ninguno de nuestros actos. Pero para depurar todo el sistema, debemos empezar por nosotros mismos en cada cosa que hagamos, en cada tarea que realicemos, haciéndola con sana pasión y buena voluntad, sin dañar ni ofender a nadie solo así, conseguiremos transformar esta realidad tan dura que tenemos ahora, plagada de delincuencia por doquier en la que el uno es lobo del otro, hagamos votos porque esta corrupción, no siga partiendo el país en pedazos