Perfiles de los candidatos

César Eduardo Briceño Toledo

Se avecinan los comicios seccionales para designar a nuestros próximos dignatarios: prefecto, alcaldes, concejales y juntas parroquiales; que serán los encargados de gestionar los recursos necesarios para impulsar el desarrollo social y mercantil de la provincia de Loja.

Se estima que más de cuarenta organizaciones políticas se lanzarán al ruedo político para captar la voluntad popular, que al unísono y esperanzados deseamos ver otros rostros con nuevas propuestas que solucionen los diversos problemas que confronta Loja; por los cuales continúa incesante la migración especialmente del sector rural de nuestra provincia, en cuyos lugares se observa el abandono y desolación de pueblos enteros.

Creo que todos coincidimos que los aspirantes a los diversos curules populares deben tener una sólida formación de estadistas, de sobria formación académica y moral, decididos a trabajar para que exista la continuidad de una verdadera política institucional para las próximas administraciones y nunca pensando para una reelección inmediata, que lo único que hacen es aprovecharse de los recursos institucionales financiados con los tributos de todos los lojanos. Cualificar esta capacidad productora del candidato se diferenciará del charlatán populista que todo lo ofrece, hábil en el muñequeo político, carente de planificación y experiencia administrativa.

Debe tener una edad saludable que le permita afrontar los complicados momentos de la función pública que requiere agilidad y trabajar contrarreloj para solucionar los ingentes problemas colectivos; para que no vuelva a ocurrir lo que pasó con el exministro de gobierno César Monge, que teniendo una enfermedad catastrófica aceptó esa dignidad, que al poco tiempo murió dejando un panorama incierto en el país; algo parecido de lo que aconteció en Loja con el exalcalde Jorge Bailón.

Que luego de las elecciones se dejen a un lado toda clase de mezquindades políticas y se trabaje por el bien común lojano; que no se convierta en un foco de sedición entre los miembros del cabildo como ha venido sucediendo últimamente. Debemos tener la suficiente madurez política y ética para ganar o perder las elecciones, porque ni el supuesto federalismo, otra novelería que se anuncia y que nos dio magníficos resultados en el siglo diecinueve, en otro momento histórico de la patria; tampoco nos puede salvar actualmente porque afrontamos otros problemas de identidad ecuatoriana.