Capital humano y lactancia materna

Sandra Beatriz Ludeña

La semana de la lactancia materna se celebra del 1 al 7 de agosto de cada año, en 170 países del mundo, pues la Organización Mundial de la Salud y UNICEF la proclamaron oficialmente en el año de 1992, coincidiendo con el Aniversario de la Declaración Innocenti, que se diera con el objetivo de la protección, promoción y apoyo de la lactancia materna el 1 de agosto de 1990, en Florencia Italia.

Es importante analizar el porqué de la preocupación de la lactancia materna desde un punto de vista político y a partir de la influencia de las ideas eugenésicas, entender qué se persigue más allá de la nutrición del infante. 

Comparto la definición vertida en el Congreso sobre Eugenesia realizado en Londres en el año de 1912, en la que se define como: “La ciencia que estudia los medios para perfeccionar la raza humana, a través de la mejora del vigor y la salud de la prole”.

Los estudios que hablan sobre esta ciencia son abundantes  y se resalta que Estados Unidos ha sido uno de los principales países defensores y practicantes de proyectos sociales sobre la misma.  Mientras que en Brasil, donde la inmigración, desplazamientos intensos y  promiscuidad anularon dichas prácticas, un alarmante número de infantes “anormales” amenazó la sociedad brasilera, por la  producción de capital humano indeseable que ocasiona ingentes gastos al país.

Esto descubrió un problema grave de salud que fue tratado en el mundo, puesto que si los países no se preocupan por proteger la reproducción humana, a efectos de impedir que las nuevas generaciones de humanos sean enfermizas e improductivas, el apocalipsis se cumpliría inminentemente.

Los debates en torno a la población y la eugenesia dicen mucho, mas, es relevante relacionar la asistencia a la maternidad y la infancia con el progreso de la patria, y en ese fin, es que los gobiernos están obligados a promover a través de conmemoraciones como la “Semana de la lactancia Materna”, la valoración de la infancia y su peso en la obtención de un capital humano idóneo.  

En ese sentido, es indispensable la protección de la mujer trabajadora y la asistencia médica, para que produzca hijos saludables.  Las nuevas poblaciones de humanos tienen que ser una raza más fuerte y, para ello se necesita la participación del factor lactancia materna.

Este comentario intenta dar razones de fondo para los gobiernos, al asociar ideas entre la maternidad, género femenino, reproducción y Estado, iluminando la comprensión de lo que significa la conmemoración de la “Lactancia Materna”, más allá de la trivial preocupación acerca de la nutrición infantil, rebasando su aparente esfera de la vida privada y colocándola como lo que es, de trascendental interés nacional.