En Saraguro: Familia espera repatriación de Karina Marín para darle cristiana sepultura

Karina Marín Morocho, nativa del cantón Saraguro.

El pasado 14 de agosto, falleció Karina Marín Morocho, nativa del cantón Saraguro, como consecuencia de un incendio en un edificio del barrio de Benicalap de Valencia (España).  Luego de transcurridos cincos días de este lamentable hecho, aún no se puede repatriar el cuerpo como es el deseo de sus familiares. Piden apoyo de las autoridades para facilitar los trámites.

En el cantón Saraguro, existe conmoción por la repentina muerte de Karina Marín, profesional en Ingeniería de Alimentos en la Escuela Superior Politécnica del Litoral.

Con mucha ilusión hace un año viajó al país Ibérico para cursar su tesis doctoral en Ciencia y Tecnología de Alimentos en la Universidad de Valencia, gracias a una beca.  Sin embargo, su deceso dejó tristeza en quienes la conocían.

Sus familiares, en diálogo con Diario Crónica con nostalgia dicen que se realizan los trámites para poder trasladar el cuerpo a su natal Saraguro.

Hugo Morocho Mendoza, tío de Karina, cuenta que su sobrina nació y vivió su adolescencia en Saraguro, luego se fue a estudiar en Machala.  Años más tarde se trasladó a Guayaquil. En esa ciudad continuó su preparación universitaria. Y, dos meses antes de viajar a España, contrajo matrimonio.

Situación

La joven profesional tenía tan solo 36 años. En 2021, Karina llegó a Valencia para realizar su tesis doctoral en Ciencia y Tecnología de Alimentos por la Universidad de Valencia.

Morocho Mendoza, refiere que al conocerse su deceso por asfixia. Su esposo Manuel Álvarez de forma inmediata se trasladó a Valencia para realizar los trámites de repatriación y darle cristiana sepultura.

“Como familiares queremos que su cuerpo venga intacto”.  Sin embargo, la situación no es fácil “pese a que ella contaba con un seguro, existen algunas complicaciones.  En la actualidad la familia estamos afrontando los gastos”.

Apoyo

Jorge Morocho, también tío de Karina, acota que “allá la comunidad de ecuatorianos brinda el apoyo moral y muestra su solidaridad”. Sin embargo, se requiere que las autoridades intervengan para traer en el menor tiempo posible su cuerpo.

Karina Marín, según relatan sus amigos y compañeros era una persona carismática y amigable. También fue profesora, ayudante en la Universidad Agraria del Ecuador y trabajó para el Ministerio de Salud Pública y la Agencia de Regulación y Control Sanitario de Ecuador como inspectora de calidad. (I).

DATO

El pasado 14 de agosto se produjo su fallecimiento.