55 años promoviendo desarrollo

Diego Lara León

Hace unos días recibí la gentil llamada del Banco de Loja, para encargarme el honor de hacer una remembranza y proyección del sector productivo lojano en las últimas décadas, en su sesión solemne de aniversario.

Creí importante recordar los inicios del desarrollo en Loja, porque como siempre digo, “la única forma de proyectarnos al futuro es entender el presente, pero conociendo el pasado”. Recordé como se puso en funcionamiento la primera planta de energía eléctrica en Loja, gracias a un soñador y fiel ingeniero francés de apellido Rhor y gracias a que un grupo de lojanos creyeron en un alocado y riesgoso sueño. También recordé a Don Manuel Esteban Godoy, quien a “lomo de mula” trajo la maquinaria para fundar lo que hoy es la industria mas grande de la provincia. También recordé a Don Moisés Alberto Hidalgo, quien en el hermoso Valle de Catamayo visualizó y construyó un importante ingenio azucarero. Se me quedaron en el papel, tantos lojanos de nacimiento y de corazón que han hecho y siguen haciendo empresa, creando empleo y promoviendo desarrollo.

Uno de los pilares fundamentales de la construcción de ese desarrollo es sin duda el financiamiento. En este caso también visionarios lojanos hace 55 años decidieron crear una institución financiera que “apoye los sueños”. Tener un Banco local que conozca a la gente, que conozca el entorno, que dé respuestas oportunas es, sin temor a equivocarme, fundamental para el desarrollo productivo y social.

En el sector productivo decimos siempre que “no existe crédito más caro que el que se demora en salir o nunca se concreta”.

Banco de Loja es uno de los bancos más sólidos del país, y eso es un orgullo y una gran noticia. Su visión empresarial, su involucramiento en los temas importantes de su entorno, su liderazgo a largo plazo, su trabajo profesional y su innovación son la clave de esa solidez.

Terminé mi intervención diciendo que estos 55 años del Banco de Loja han sido exitosos, porque “el éxito no es un lugar a donde llegar, sino las cosas que vamos haciendo y el legado que vamos dejando mientras caminamos a ese lugar”.