21 Jueces de Paz ejercen justicia en zonas rurales

En la parroquia Chuquiribamba, Ramón Buri, ejerce como Juez de Paz.

En la provincia de Loja, existen 21 Jueces de Paz en diferentes parroquias rurales. La implementación del sistema en sectores urbanos marginales permite garantizar un acceso rápido a los servicios de justicia. Los problemas más recurrentes que se viven en estas localidades son los relacionados a demarcación de linderos y conflictos vecinales.

En diferentes localidades alejadas a las cabeceras cantonales de la provincia de Loja, se designan ciudadanos o líderes comunitarios, para que ejercen estas funciones.

Dolores Yamunaqué Parra, directora Provincial del Consejo de la Judicatura en Loja, en diálogo   con Diario Crónica, explica que este sistema permite garantizar el acceso rápido y efectivo a los servicios de justicia, quienes de acuerdo a sus competencias se encargan de la resolución de conflictos.

“Son los responsables de la reparación del orden colectivo para generar una cultura de paz”.

 Designación

 En asambleas comunitarias, los mismos habitantes de las comunidades, los eligen. 

 En la provincia de Loja, en localidades como: Purunuma, Guayquichuma, El Tambo, Tacamaros, Nueva Fátima, Chuquiribamba, Jimbilla, Malacatos, Manú, Quinara, Yangana Vilcabamba, entre otras, existen Jueces de  Paz.

Resolver

Asuntos vinculados a conflictos vecinales, contratos, deudas, demarcación de linderos, de inquilinatos, que no impliquen vulneración de derechos, violencia intrafamiliar, temas constitucionales y penales, pueden ser tratados. Su labor no tiene ninguna remuneración.

Yamunaqué Parra, también explicó que los Jueces de Paz que fueron elegidos en sus comunidades reciben capacitación por parte de la institución en temas de mediación, técnicas de conciliación, estrategias de comunicación, entre otros,

Experiencia

Ramón Buri Guaya, es dirigente parroquial de Chuquiribamba (cantón Loja), fue elegido hace dos meses como un Juez de Paz.

El nació y creció en este sector rural del cantón Loja, por esto conoce de cerca la realidad que viven a diario sus vecinos.

Dice que su experiencia, “es positiva porque ayudo a resolver los conflictos comunitarios de nuestra parroquia”.

Los problemas más comunes se relacionan a linderos, se recorren los territorios hasta el lugar donde se presentan los inconvenientes, para luego convocar a una reunión y resolver el conflicto de forma pacífica, concluyó. (I).