Estamos aquí para irnos

Quilanga, 16 de marzo 2023

“Estamos aquí para irnos” cortísima frase que emitieron los directivos del Instituto Sathya de México, Colombia y Bahía de Caráquez, durante el VI Encuentro de Educación Integral en Valores, Escuela y salud emocional. Fue tanta su serenidad y emoción al pronunciarla que mereció el aplauso de los asistentes al encuentro educativo.

En mi caso, confieso que la frase me da vueltas y vueltas. Estamos aquí para irnos no solo es el recuerdo de una emotiva frase, sino que su sentido lo vivimos en los acontecimientos de nuestra vida, al final del día y de la acción realizada queda el recuerdo de lo que hicimos y que al transcurrir las horas ya no está con nosotros.

Si fijamos las manecillas del reloj giran y giran, terminan su ciclo y vuelve al siguiente día al sitio de inicio, es el mismo reloj, pero ya no es el mismo día, es una nueva historia, una nueva posibilidad de trascendencia. Los mismo sucede cuando pasa el calendario de sus años de vida, cada vez tenemos menos años porque los cumplidos ya no los tenemos, se fueron, el reto es lo que viene, lo que realmente tenemos.

En este ir y venir del paso de la vida, del que “estamos para irnos”, no cuentan los años que tienes, trabajas, cuentan tus pensamientos, tus acciones, tu vida, tu ser que permiten forjarte en la trascendencia que nacen de los valores, del principio de la espiritualidad, integralidad y dignidad de la que estamos hechos la personas, que es nuestra esencia y substancia para vivir y no solamente sobrevivir.

Los encargos, las funciones que desempeñas en la familia, en las instituciones públicas, privadas; las relaciones interpersonales, sociales, los proyectos de vida personal pasan por el vivir y no por la sobrevivencia, que es lo que equivocadamente estamos haciendo. Nos hemos vuelto superfluos, nos hemos relativizado tanto que lo trascendental ha quedado distante de la vida. Cuando una pregunta a alguien ¿cómo está?, la respuesta más fácil, —aquí sobreviviendo, tratando de hacer algo para comer— y más triste encontrar a muchos líderes con representatividad en distintas funciones, esperando que el tiempo transcurra para irse, nos hemos funcionalizado al sistema que nuestras miradas se empequeñecen.

Si estamos para irnos, es un llamado a despertar la imaginación, la creatividad, desarrollar la habilidades y competencias en un mundo donde la inteligencia, como capacidad superior del ser humano, tiene, hoy, que conjugarse con el desarrollo de la inteligencia emocional y la inteligencia artificial que ingresa cada vez en nuestros procesos de enseñanza-aprendizaje, en los trabajos, en la construcción de nuestros proyectos de vida sea personal, colectivo e institucional.

Si estamos para irnos es para cada uno ir construyendo, dejando huellas de vida, dejando vida que se fundamenta en los valores personales, comunitarios, institucionales y de un estado ecuatoriano que, al presente, necesita forjar líderes y lideresas con sólidos conocimientos sí, pero, sobre todo una calidad de persona humana y humanizante para conocer, comprender y aplicar en el proceso de vida que le corresponde vivir.

Si estamos para irnos es porque en el ejercicio diario de nuestra vida y de nuestras funciones, debemos aprender y desaprender para no aferrarnos a lo temporal y efímero. Debemos asumir nuestra vida y funciones como una oportunidad para servir. Recordemos que lo que llevamos no es lo que hicimos, sino cómo vivimos.