Otros casos de emprendimiento social: inspiración y solidaridad

Buenos días ecuatorianos y ecuatorianas, la revista digital del banco BBVA nos hace llegar un listado de emprendimientos sostenibles para generar fuentes de trabajo sin afectar al medio ambiente; lo más novedoso por cierto son unos zapatos creados o fabricados que crecen hasta cinco números, el otro emprendimiento es la formación de mujeres de escasos recursos económicos como programadoras informáticas, botellas sostenibles y prótesis en 3D para niños. Son cuatro ejemplos de emprendimientos sociales sostenibles y amigables con el Planeta Tierra, este acontecimiento científico y un emprendimiento con un aporte de mucha trascendencia para la humanidad entera a través de propuestas importantes para la sostenibilidad, que se convierte en un componente industrial y comercial con una notación amigable para el planeta y para mejorar la vida de la población más vulnerable en tiempos de cambio por generar una cultura de respeto a la naturaleza y la escancia misma de la vida.

Esta revista su autor considera al emprendimiento social como una forma de ver la vida, con una actitud y perspectiva corporativa a partir de la cual las empresas dirigen esfuerzos y recursos a la elaboración de soluciones innovadoras para problemas sociales. En ese sentido y bajo ese horizonte sostenible nos sumamos a esas propuestas y consideramos, que nuestro aporte puede ir en el mismo norte que los emprendimientos anotados, para en Ecuador insertarnos en el concepto de empresas sociales sostenibles como impulsores oportunos del desarrollo armónico sostenible en el país de la Mitad del Mundo y la Islas Galápagos.

Estas inquietudes innovadoras nos planteamos desafíos a los que se enfrentan y nos enfrentamos todos y que la Fundación MICROFINANZAS BBVA en América Latina nos debe atender y colaborar en un proyecto sostenible para producir biodiesel a partir de la higuerilla y el maní plantas que son comunes en esta tierra calurosa de Zapotillo y con este proyecto poder ser empresarios de un futuro, con impulso propio e independientes económicamente, gracias a las bondades de la tierra zapotillana y generar con su aprovechamiento nuevos y pequeños agro negocios sostenibles; así como brindar oportunidades al hombre del campo especialmente a la mujer y el campesino de la tercera edad, sectores vulnerables por la falta de oportunidades.

Estas razones justificadas son una necesidad obligada para nosotros porque este proyecto data desde el año 2000 y no se ha ejecutado por la ineficacia de los propios gobiernos de turno que no aceptan propuestas sostenibles y continúan contaminando el planeta con derivados del petróleo a cambio de nada para los ecuatorianos, como aseguran muchos ambientalistas mundiales, que destacan lo poco que les importa la humanidad peor el desarrollo sostenible.