Benjamín Pinza Suárez
La cultura lojana tiene raíces profundas y fuertes de riqueza artístico musical y poética, que son los renglones culturales más sobresalientes de esta tierra. Y esta es la razón por la que los gestores culturales, movidos por esa pasión que tienen por el arte y la cultura, impulsan proyectos artísticos de gran magnitud que tienen resonancia nacional.
Así es como nació en nuestra ciudad el Festival de la Lira y Pluma Lojanas, el Festival del recuerdo, el Festival de la música lojana, y el Primer Encuentro Nacional del Pasillo, en donde se tuvo el privilegio de contar con los cantantes más afamados del Ecuador como los Hnos. Miño Naranjo, Pepe Jaramillo, Lyda Uquillas, Héctor Jaramillo, Fresia Saavedra, Hilda Murillo, Carlos Rubira Infante, Olguita Gutiérrez, el dúo Ayala Coronado y las Hnas. Mendoza Suasti que, a última hora, no pudieron asistir por un quebranto de salud de Maruja Mendoza. Este evento artístico impactó tanto en la gente lojana que pedían con insistencia que se vuelva a repetir programas de esta naturaleza.
Ha pasado el tiempo y nos complace profundamente que Jorge Leonardo Veintimilla, como gran gestor y productor cultural que es, haya tomado la iniciativa de impulsar, el año pasado, el Primer Festival del Pasillo Lojano —con un éxito total— y hoy esté a punto de realizarse el Segundo Festival del Pasillo Lojano, que, a no dudarlo, se convertirá, en poco tiempo más, en el Gran Festival Nacional del Pasillo liderado desde nuestra ciudad.
Este Segundo Festival del Pasillo Lojano tiene el propósito de promover el poder creativo y estético musical de los autores y compositores lojanos a efectos de que la platea del Teatro Bolívar y del Benjamín Carrión se vistan de gala con la puesta en escena de temas inéditos, en donde la producción musical y el buen gusto poético y melódico del lojano, continúe vigente y vibrante para deleite y gloria de esta ciudad y provincia, emporio indiscutible del arte y la cultura nacional. Es que el pasillo es una obra de arte, tallada con las mejores herramientas del talento creativo y la sensibilidad humana. Y en este sentido, el pasillo lojano tiene su sello propio al distinguirse por la calidad de la letra como de su melodía y por estar revestido de un estilo sutil, refinado, elegante y sentido, agradable al oído y que, al interiorizarlo, nos enriquece y nos eleva hacia un mundo estético, armonioso, alentador y gratificante.
Al contar nuestra ciudad y provincia con tan elevado potencial artístico, hace falta implementar el uso de factorías de la creación, que son espacios de intercambio entre artistas, productores y gestores para fortalecer cadenas productivas y, adicionalmente, fomentar el uso de los espacios para la preparación, montaje, ensayos de las artes y agrupaciones de arte, así como su organización como gremio artístico-cultural.
Es nuestro deber moral y de lojanidad, apoyar fervorosamente estos proyectos artístico culturales que tanto bien aportan al regocijo espiritual de nuestra sociedad, sin otro interés que no sea el de darle vitalidad, permanencia y trascendencia al pasillo, para que este hermoso género musical siga latente en el alma popular, otorgándonos orgullo e identidad nacional.
