Por: Lcdo. Augusto Costa Zabaleta
Desde muy joven, Manuel Carrión Pinzano fue tomando conciencia política influido por las luchas de la independencia, los ajetreos de la primera constituyente en Riobamba en 1830, por la crisis política que estalló en 1859, con inestabilidad, golpes de Estado y conflictos limítrofes, lo había destituido al Gobierno de General Francisco Robles. Uno de los motivos de esta crisis fue el manejo de la deuda externa contraída para la guerra de la independencia. El Perú aprovechó este caos político, invade al Ecuador bloqueando el puerto de Guayaquil, e imponiéndonos el inicuo tratado Mapasingue (1859 – 1850). En este ambiente de anarquía política, surgieron tres gobiernos: el de García Moreno, en Quito, el de Franco en Guayaquil y el de Jerónimo Carrión en Cuenca. Frente a tan difícil situación, Loja sale por los fueros de la dignidad local y nacional es la asamblea popular de Loja que proclama a Manuel Carrión Pinzano como jefe supremo y militar de la República Federal de Loja el 18 de septiembre de 1859, cargo que ocupó hasta el 17 de enero de 1861.
Al día siguiente de su posesión, Carrión Pinzano convoca a plebiscito. El acta del 19 de septiembre, el primer considerando manifiesta: “que esta provincia se halla en el deber de gobernarse y regirse por sí mismo…” y en el segundo considerando, anota: “qué el pensamiento dominante de la República y con especificidad el de esta provincia, es el establecimiento del sistema federativo provincial, que pone en manos del pueblo la dirección y manejo de todos sus intereses”. Y en uno de sus acuerdos. Artículo 2 expresa: “La provincia declara su voluntad de que se adopte En la República la forma de gobierno federal…”.
Así es como el movimiento revolucionario que proclamó al gobierno federal dio ocasión en 1859 a una nueva era intelectual, con el primer periódico “La Federación”, que tuvo un gran protagonismo, para el gobierno federal, dirigido por el doctor Benjamín Pereira Gamba. También se fundó el Liceo Bernardo Valdivieso para el estudio literario; se dio impulso a la organización administrativa y atención a las necesidades económicas más urgentes.
Carrión Pinzano tenía claro la idea del centralismo, sosteniendo qué, entre más centralismo exista, menos democracia y desarrollo habrá; al movimiento federalista de Carrión Pinzano hay que concebirlo como anticentralismo.
A la constituyente de Ocaña dónde se iba a redactar una nueva constituyente, Loja envió al doctor José Félix de Valdivieso el 24 de abril de 1826 con seis puntos centrales. El cuarto punto dice: acabar con la dependencia de Cuenca, que tiene una rivalidad gratuita; absoluta oposición al sistema de administración del sistema electoral, del sistema departamental, propugnando la provincia autónoma, etcétera.
Lcdo. Augusto Costa Zabaleta
Ced. # 1100310455
