Mucho depende de nosotros

Puede ser que la fortuna

nos visite desde enero,

con trabajo, con dinero,

bajo el halo de la luna.

Puede ser que la alegría

nos envuelva por entero

y nos quite el lastimero

escozor de la apatía.

Es posible que vivamos

con el alma a plenitud,

dando brillo a la virtud

por el sino que escojamos.

Es posible que ganemos

más amigos de verdad,

entre lazos de hermandad

y el espíritu elevemos.

De seguro estrenaremos

nuevos muebles, nueva casa

y la cuenta medio escasa

con centavos subiremos.

De seguro que entregamos

nuestro esfuerzo en el trabajo

y saldremos desde abajo

con la gota que sudamos.

Puede ser que la esperanza

alce el vuelo y reaparezca

y con mieles nos ofrezca

equilibrio en la balanza.

Puede ser que los humanos

cierren brechas y se instale

el cariño, por los males,

bien tomados de las manos.

Es posible que el nuevo año

el pecado perdonemos

y en lugar de odiar, amemos,

al que vive del engaño.

Es posible que las guerras

de verdad desaparezcan

y cuidemos que florezcan

los claveles en la Tierra.